En una entrevista publicada ayer domingo en la cadena local CBS, Trump indicó que si se reanudan las actividades de los grupos terroristas como el EIIL (Daesh, en árabe) y Al-Qaeda en Siria y Afganistán, Washington no dudará en enviar “muy rápidamente” tropas a esos países.

“¿Sabes qué haremos? regresaremos [a Afganistán y Siria] si es necesario […] Tenemos aviones muy rápidos, tenemos aviones de carga muy buenos. Podemos regresar muy rápidamente”, dijo Trump.

El mandatario republicano precisó que la retirada de tropas de esos países, según prometió en diciembre del año pasado, no significa evacuar a los encargados de Inteligencia estadounidenses. Washington, de hecho, “va a observar y observar de cerca” la situación en Siria y Afganistán, repitió.

Trump reiteró una vez más la necesidad de poner fin a estas “interminables guerras” y devolver a los militares a casa.

De hecho, el viernes defendió la decisión de reducir las fuerzas den Afganistán, aduciendo que su país gastó mucho sin lograr nada. En realidad, la intervención militar de EE.UU. no pudo acabar con el terrorismo ni establecer la paz en el país asiático.

Pese a la fuerte presencia militar de EE.UU. y de sus aliados —que invadieron el país en 2001—, Afganistán es presa de la inestabilidad debido a los ataques que lanzan los talibanes y, desde 2015, también el grupo terrorista EIIL.

El caos tampoco se redujo en Siria tras la intervención militar de Washington en 2014 so pretexto de luchar contra los terroristas. El año pasado, la ‘coalición anti-EIIL’ (Daesh, en árabe) admitió haber matado a al menos 1114 civiles como resultado de las numerosas operaciones de sus cazas en Irak y Siria.

Amnistía Internacional (AI) recuerda, empero, que la retirada de EE.UU. de Siria no le libera de su responsabilidad en la masacre de civiles en el país árabe.

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