Un refuerzo de 70 contingentes pertenecientes a la Guardia Nacional de los Estados Unidos arribaron a Eagle Pass, Texas, para resguardar la frontera con Piedras Negras, Coahuila, a donde este lunes llegaron mil 600 integrantes de la caravana de migrantes centroamericanos.

Dos naves industriales de una antigua empresa fuera de operaciones son el refugio temporal de las mil 600 personas originarias de Honduras, Guatemala y El Salvador, que buscarán de manera ordenada cruzar, por medio del asilo humanitario, a Estados Unidos.

Desde noviembre pasado, esta forma de ingreso fue suspendida temporalmente; no obstante, en la frontera de Coahuila con Texas, autoridades norteamericanas reciben a 16 personas para entrevistarlas respecto de su petición de ingreso.

Tras el anuncio del presiente Donald Trump sobre la intensificación de las medidas contra la migración hace un año, Piedras Negras registró un incremento inusual en la llegada de indocumentados. Lo anterior dejó al municipio sin espacios de albergue, incluso para sus propios habitantes en situación vulnerable durante la temporada invernal.

Agentes del Departamento de Aduanas y Patrulla Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) mantuvieron los ejercicios de contención de migrantes en la línea divisoria entre México y Estados Unidos, sobre el Puente Internacional I.

El alcalde de Piedras Negras, Claudio Bress Garza, dijo que la ciudad no está preparada para el arribo inusual de personas, sin embargo, se comprometió a brindar el apoyo necesario.

“Ninguna ciudad está preparada para estas situaciones; es la primera vez que se da en Piedras Negras, pero estaremos muy pendientes de darles el apoyo que requieran a los integrantes de la caravana”, sostuvo.

Un helicóptero de la policía estatal, así como elementos de diversas corporaciones de los tres ordenes de gobierno resguardan el sitio de albergue para garantizar la seguridad de los extranjeros y evitar también grupos que busquen ingresar por la fuerza al país del norte.

Fuente