La Union Europea votará sobre una revisión de la Directiva de gas que permitiría a la Comisión Europea ganar influencia sobre el proyecto de gasoducto ruso-europeo. Alemania se ha resistido al intento de Bruselas de revisar las regulaciones y contó con el apoyo de Francia en medio de su creciente cooperación.

Francia, uno de los pilares de la Union Europea y aliados más cercanos de Alemania, ha expresado su oposición contra el Nord Stream 2 respaldado por Berlín antes de la votación de la UE, lo que afectaría el futuro del proyecto del gasoducto ruso-europeo bajo el cual el gas natural se traería a Europa a través de Mar Báltico y un hub en Alemania. La agencia alemana Sueddeutsche Zeitung informa, citando a los círculos del gobierno francés, que París teme una mayor dependencia de Rusia y «problemas estratégicos» en la tensa relación entre Bruselas y Moscú.

«No queremos aumentar nuestra dependencia de Rusia y, por lo tanto, perjudicar los intereses de países de la UE como Polonia y Eslovaquia», dijo París, según el medio.

La votación, relativa al proyecto de enmiendas a la Directiva de la UE sobre el gas, está programada para el 8 de febrero. Según SZ, Alemania, que está en contra del nuevo reglamento, ha resistido los intentos de cambiar las reglas de la UE para permitir que la Comisión Europea se apalanque sobre Nord Stream 2. En noviembre de 2017, la CE propuso extender las reglas de energía de la UE a los gasoductos de terceros países a Europa. En particular, la Comisión busca el derecho a exigir una separación de las ventas de gas y las actividades operativas del gasoducto, así como el acceso de terceros a un gasoducto. Se cree que las enmiendas en cuestión se dirigen principalmente a Nord Stream 2, financiado por el proveedor ruso de gas Gazprom.

Sueddeutsche Zeitung señala que para evitar que se bloquee el gasoducto y construir una minoría contra la revisión, Berlín contó con París junto con los Países Bajos, Bélgica, Austria, Grecia y Chipre, cuyo apoyo ya ha obtenido. Pero eso no es suficiente. Sin embargo, sería difícil para Alemania garantizar un resultado favorable sin los franceses, según el medio.

El periódico enfatizó que París es consciente de que esto llevaría a una disputa entre los dos socios clave de la UE, cuya cooperación es esencial para Europa. Las fuentes de los círculos del gobierno francés le dijeron al periódico que están de acuerdo con su decisión, y que solo la intervención personal de Emmanuel Macron, quien repetidamente ha mencionado la importancia de la cooperación Berlín-París, podría cambiar esta posición. El Ministerio de Asuntos Europeos de Francia no ha comentado sobre el tema.

Nord Stream 2 es una empresa conjunta del gigante ruso del gas Gazprom y cinco empresas europeas. Su objetivo es entregar anualmente a la Unión Europea 55 mil millones de metros cúbicos (1.9 trillones de pies cúbicos) de gas natural ruso. El proyecto del oleoducto ha sido bien recibido por algunos países de Europa, incluida Austria, pero con la oposición de otros. Además de Francia, la oposición ha sido expresada por Polonia y los países bálticos, quienes han expresado su preocupación por el supuesto peligro de que Europa se vuelva dependiente de Rusia y la consiguiente disminución del papel de tránsito de Ucrania.

Washington también se ha opuesto fuertemente al proyecto. Recientemente, el embajador de Estados Unidos en Berlín, Richard Grenell, advirtió a las compañías alemanas contra la participación en el proyecto que los amenaza con «riesgos de sanciones importantes».

El presidente ruso, Vladimir Putin, por su parte, ha expresado la creencia de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está tratando de sacar a Rusia del mercado energético europeo para que Estados Unidos pueda vender más gas natural licuado a Europa. Moscú también ha reiterado que el gasoducto es un proyecto puramente comercial.

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