La postura del presidente del Consejo Europeo (CE), Donald Tusk, sobre Brexit en una conferencia de prensa celebrada en Bruselas, tuvo una gran repercusión en el Reino Unido.

El Partido Unionista Democrático (DUP) de Irlanda del Norte, que apoya el Brexit, acusó a Tusk de realizar provocaciones deliberadas.

Sin embargo, lo que dice Tusk sobre no tener un plan preconcebido, parece ser verdadero. El Gobierno busca renegociar el acuerdo de salida que selló con el bloque, y ha pedido tiempo al Parlamento para hacerlo, mientras Bruselas dice que no es posible.

Mientras, el reloj no se para y se acerca la fecha límite del 29 de marzo para la salida, el único escenario posible para el Gobierno, si no quiere un Brexit duro será pedir una extensión.

El hecho, aunque está siendo negado por el Gobierno, fue revelado en el diario británico The Telegraph cuando publicó que sí ocurrirá, tras reuniones secretas de ministros del Gabinete.

 

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