El miércoles, el asesor presidencial de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, afirmó que Washington analiza la posibilidad de excluir de las “sanciones” a aquellos uniformados de alto rango venezolanos que “defiendan la democracia” en su país y reconozcan a Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) de la República Bolivariana —de mayoría opositora y en desacato desde 2016—.

“Hoy otra vez el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, vuelve a llamar a los militares venezolanos a dar un golpe de Estado, a desconocer la Constitución y ponerse al servicio de la Casa Blanca y de Donald Trump”, reaccionó el mandatario chavista.

En declaraciones ofrecidas el mismo miércoles en una base aérea del estado de Zulia (oeste), Maduro arengó a los militares a desconocer el “llamado golpista” de Washington y a ser “leales siempre” a su Gobierno.

“¿Dónde está el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, en la Casa Blanca? ¿Quién es el comandante en jefe, Donald Trump? ¿Es John Bolton jefe militar venezolano?”, cuestionó el jefe de Estado venezolano.

Tras criticar las amenazas del Gobierno de EE.UU., presidido por Donald Trump, de atacar militarmente Venezuela, Maduro advirtió que el objetivo de Washington es apoderarse de las reservas naturales del país.

“La causa bélica es el petróleo, el oro, el gas, el agua, los diamantes, el aluminio, el hierro, las riquezas de nuestra patria”, aseveró.

Además, en otra parte de sus afirmaciones, Maduro volvió a ratificar su disposición a entablar un diálogo con la oposición a fin de superar la crisis que atraviesa el país suramericano.

Al respecto, expresó su respaldo a una iniciativa de cuatro pasos que propusieron los Gobiernos de México y Uruguay, en un intento por relanzar los diálogos en el país caribeño. “Quiero celebrar la reunión en Montevideo (…), ha sido todo un éxito y ratifico todo el respaldo al plan de las cuatro fases”, agregó.

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