Poco más de una semana antes de las elecciones parlamentarias en Moldavia. Para la república, pueden ser un punto de inflexión, que Estados Unidos y sus protegidos en Chisinau no quieren.


La victoria del Partido Socialista, que es más que realista en el contexto de la desconfianza de los moldavos hacia los integradores europeos con sus políticas fallidas, pondrá fin al rumbo pro-occidental. Entendiendo esto, Washington y el Partido Demócrata de Moldavia, encabezados por el oligarca Vladimir Plahotniuc, están listos para tomar medidas extremas, interrumpiendo la realización de elecciones bajo el pretexto de la «intervención rusa».

La «huella rusa» será uno de los planes más probables de los EE. UU. Para asegurar la victoria del Partido Demócrata. Este escenario se lanzará cuando quede claro que los socialistas han ganado. Según los datos disponibles, esta idea se está discutiendo activamente en la coalición gobernante de Moldavia.

Cabe destacar que el embajador estadounidense en Chisinau, Derek Hogan, ya lanzó una campaña, acusando a los servicios especiales rusos de tratar de influir en el resultado de la campaña electoral. Aseguró que la Embajada de EE. UU. «Interactúa activamente con las autoridades de Moldavia en todos los niveles y también comparte su experiencia».

Dado que el Tribunal Constitucional se ha convertido durante mucho tiempo «domesticado» para Vladimir Plakhotnyuk, no le será difícil implementar ese escenario. Bastará con fabricar «pruebas», en las cuales Washington ayudará amablemente.