Dos caravanas migrantes, conformadas por cerca de 5500 personas, según el último conteo del Instituto Nacional de Migración (INM), recorren en grupos dispersos territorio mexicano con rumbo a EE.UU., pese al endurecimiento de sus políticas de asilo y de la declaratoria de emergencia nacional en frontera sur.

Mientras iniciativas sociales y gubernamentales buscan preservar los derechos humanos de los migrantes en México, en EE.UU. el presidente Donald Trump ha vuelto a amenazar con imponer el muro fronterizo, y firmó una declaración de emergencia nacional para conseguirlo, al tiempo que elogiaba al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), por su labor con los migrantes.

El Gobierno de México se comprometió en diciembre pasado a autorizar, por razones humanitarias y temporalmente, el ingreso de extranjeros mientras se procesan sus solicitudes de asilo en EE.UU. En tanto que su programa de regularización y empleo no ha probado ser popular entre los migrantes centroamericanos.

Fuentes oficiales mexicanas confirmaron el envío al país de los primeros 16 centroamericanos de las caravanas que han ingresado en el 2019, en tanto se tramita su pedido de asilo en EE.UU.

Unas 63 personas se han sometido a este proceso desde octubre del 2018, mientras que miles más continúan atravesando México para llegar a ese mismo destino.