“Insto a Israel a que levante las restricciones al movimiento de personas y productos, lo que también obstaculiza los esfuerzos de las Naciones Unidas y otros organismos humanitarios”, urgió el viernes el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

En un discurso ofrecido ante el Comité de las Naciones Unidas para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino, Guterres advirtió que la situación humanitaria en la asediada Franja de Gaza se está deteriorando debido al bloqueo impuesto por el régimen israelí al enclave costero.

El jefe de la ONU denunció, además, que más de 2 millones de palestinos siguen viviendo en la pobreza, carecen de empleo y cuentan con un acceso limitado a servicios adecuados de salud, educación, agua y electricidad.

“Los palestinos han soportado más de medio siglo de ocupación y la negación de su derecho legítimo a la libre determinación. Los jóvenes ven pocas posibilidades de un futuro mejor”, agregó.

De igual modo, en otra parte se sus afirmaciones, Guterres arremetió contra la expansión de los asentamientos israelíes en la ocupada Cisjordania, y aseveró que, según el derecho internacional, la construcción de dichas viviendas en los territorios ocupados palestinos es ilegal.

Por ello, alertó de que la política expansionista del régimen de Tel Aviv socava una posible solución para el conflicto israelí-palestino. “Aumentan el sentimiento de desconfianza y socavan la solución de dos Estados”, lamentó.

Las medidas ilegales del régimen israelí, como el bloqueo (desde junio de 2007), tres agresiones militares y ataques diarios contra infraestructuras sensibles, han causado una caída en picado del nivel de vida de los residentes del enclave costero palestino.

El bloqueo ha hundido la economía de la Franja e imposibilitado que los ciudadanos de la zona disfruten de derechos primordiales como la libertad de circulación o el acceso a un trabajo, a la salud y a la educación, etc. En este sentido, la ONU ha estimado que el enclave está a punto de ser inhabitable.

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