Dos días antes, el presidente de Irán, Hassan Rouhani, culpó a los poderes estadounidense y regional, incluido Israel, por un violento ataque suicida contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria del país que tuvo lugar el 13 de febrero en el sureste de Irán, según la televisión estatal iraní.

Los enemigos de Irán quieren crear divisiones entre los grupos étnicos del país, dijo Hassan Rouhani en un discurso público en el sur de Irán, transmitido en vivo por televisión estatal.

Según Rouhani, Teherán quiere establecer vínculos estrechos con todos los países del Medio Oriente, donde, según el presidente, Irán ha estado involucrado en guerras de poder con Arabia Saudita durante décadas.

«Irán está listo para trabajar con los estados regionales para preservar la seguridad en el Medio Oriente … Nuestros enemigos, Estados Unidos e Israel, quieren crear una división entre los iraníes … No sucumbiremos a la presión de Estados Unidos e Israel», dijo Rouhani en un discurso público en El sur de Irán, transmitido en vivo por la televisión estatal.

La declaración se produce después de que el presidente iraní anunció que «la Casa Blanca, Tel Aviv y sus agentes regionales» fueron responsables del ataque terrorista en el sureste de Irán, que se cobró la vida de al menos 40 personas.

El 16 de febrero, el vicepresidente de los EE. UU., Mike Pence, enfatizó la postura de Washington sobre Teherán, y calificó a Irán como el «principal patrocinador estatal del terrorismo en el mundo». Pidió además a los países europeos que «dejen de socavar las sanciones estadounidenses» sobre la República Islámica.

Fuente