La Patria no es una mercancía, es sagrada y tiene dueños reales y no ladrones», dijo el presidente de Siria, Bashar al-Asad, tras enfatizar que el país tiene un pueblo que ha vuelto la resistencia “más sólida”, pese a la imposición hegemónica de Estados Unidos (EE.UU.), en el mundo.

 Al-Asad agregó que nada resultaría posible sin la voluntad y unión del pueblo así como también gracias a las «fuerzas armadas y al apoyo de las fuerzas colegiadas, los aliados, y también los amigos y hermanos (con los que) hemos logrado derrotar el terrorismo”.

Este domingo, durante la presentación de la Ley de Administración Local, en Damasco, capital siria, el presidente aseguró que pese a la derrota definitiva de los terroristas, la guerra en el país aún no ha terminado. «En la actualidad hay cuatro guerras: la primera es militar, la segunda contra el bloqueo, la tercera es mediante la Red y la cuarta es contra los corruptos», añadió el mandatario.

Con respecto al regreso de los refugiados que abandonaron sus hogares por el terrorismo, el presidente dijo que el retorno es ahora un “arma utilizada” por terceros para atacar el país.

“Los Estados interesados en el tema de refugiados obstaculizan su regreso a Siria. El número alto de refugiados durante los últimos años es una de las fuentes de corrupción, de las cuales se benefician funcionarios de los países que apoyan el terrorismo, funcionarios de las organizaciones que deben enviar la ayuda humanitaria que finalmente, como saben, resultan en las manos de los terroristas”, afirmó al-Asad.

 

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