Tokio adquirió los sistemas de defensa aérea Aegis Ashore y planea instalarlos dentro de cuatro años para mitigar la amenaza nuclear de Corea del Norte. Moscú cree que el despliegue de estos sistemas contradice el tratado de la Guerra Fría porque pueden usarse para lanzar misiles de crucero.

Japón ha reiterado su posición sobre el próximo despliegue de los sistemas de defensa de misiles Aegis Ashore, y dijo que no puede calificar como una violación del Tratado INF-EE. UU.-Rusia (Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio) porque el acuerdo no se aplica a Tokio.

«Nuestro país no es parte en este tratado. Por lo tanto, Japón no tiene obligaciones bajo él», dijo el miércoles el ministro de Relaciones Exteriores japonés, Taro Kono, a los miembros del parlamento.

Su declaración se produjo casi dos semanas después de que el ministro de Defensa, Takeshi Iwaya, dijera que Japón presentaría a Aegis Ashore para interceptar misiles balísticos, pero no mejorará los sistemas para poder lanzar misiles de crucero.

Japón aprobó el despliegue de dos sistemas terrestres Aegis Ashore en diciembre de 2017, aparentemente para construir un escudo antimisiles contra Corea del Norte. El gobierno planea instalar los sistemas en la prefectura norte de Akita y la prefectura sur de Yamaguchi para 2023.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dijo que Aegis Ashore es equivalente a los sistemas de lanzamiento Mk-41 de fabricación estadounidense que ya se han implementado en Rumania y Polonia.

Expresó su preocupación por el hecho de que estos sistemas, que los Estados Unidos y sus aliados dicen que están destinados solo para fines defensivos, podrían utilizarse para disparar misiles de crucero Tomahawk, en violación del Tratado INF.

El pacto, firmado por el presidente estadounidense Ronald Raegan y el secretario general de la URSS, Mikhail Gorbachev en 1987, prohibió los misiles con rangos entre 500 y 5.500 kilómetros.

Rusia y los Estados Unidos han intercambiado reiteradamente acusaciones de incumplimiento del acuerdo. Específicamente, Washington afirmó que Moscú había probado el misil de crucero 9M729 (designación de la OTAN SSC-8) en rangos que excedían el límite establecido por el Tratado INF.

En enero, el Ministerio de Defensa ruso reveló el misil a los agregados militares extranjeros por primera vez, pero los representantes de los Estados Unidos, junto con los oficiales militares de una serie de otros países, no asistieron a la sesión informativa.

El 1 de febrero, Estados Unidos anunció que Rusia no había detenido las supuestas violaciones; Washington dijo que suspendería sus propias obligaciones en virtud del tratado y lo rompería en seis meses a menos que Moscú cumpla con el acuerdo. Rusia respondió con amabilidad y prometió retirarse del acuerdo en seis meses.

Fuente