“Estamos tratando de alcanzar un acuerdo. Es muy difícil llegar a un acuerdo con ellos, con la UE. Si no llegamos al acuerdo, haremos lo de los aranceles”, afirmó el miércoles Donald Trump, al ser preguntado por la prensa sobre las tarifas, que ha anunciado en repetidas ocasiones, a aplicar a los coches europeos.

Durante una reunión que mantuvo en la Casa Blanca con el ministro de Exteriores de Austria, Sebastián Kurz, el mandatario norteamericano indicó que su Administración había examinado detalladamente un informe confidencial del Departamento estadounidense de Comercio al respecto, pero que la decisión final acerca de la imposición de dichos aranceles dependía de alcanzar o no “un acuerdo justo” de comercio con la Unión Europea (UE).

El reporte de la Cartera norteamericana de Comercio considera las importaciones de automóviles y sus partes una amenaza para la seguridad nacional y permite a Trump imponer tarifas de hasta el 25 % sobre el valor de los productos.

La medida ha sido objeto de duras críticas tanto por parte de los fabricantes europeos de automóviles, entre ellos, BMW, Volkswaggen y Mercedes, como por los detractores estadounidenses de los aranceles, como el exgobernador del estado de Misuri y representante de los tres principales fabricantes de automóviles estadounidenses, Chrysler, Ford Motor Company y General Motors, Matt Blunt, que denuncia que la medida aumenta el precio de los vehículos estadounidenses y afecta a las ventas.

El presidente norteamericano anunció el año pasado aranceles a las importaciones de aluminio y acero procedentes de la UE, Canadá y México, basándose en informes similares del Departamento estadounidense de Comercio y en los mismos argumentos de que representan una amenaza para la seguridad nacional.

Los mencionados aranceles solo han dado como resultado un incremento en las tensiones comerciales entre Washington y sus aliados europeos, que han prometido adoptar medidas recíprocas.

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