La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este miércoles el cierre de las fronteras y la suspensión de vuelos de su país con y hacia las islas del Caribe de Aruba, Curazao y Bonaire.

El pronunciamiento de Rodríguez se dio luego de que el presidente de la Asamblea Nacional y autoproclamado jefe de Estado interino venezolano, Juan Guaidó, anunciara que Curazao será uno de los territorios donde funcionará un centro de acopio de ayuda humanitaria para su país.

«Ante el anuncio del gobierno de Curazao de servir de centro de acopio para una supuesta ayuda humanitaria forzada hacia Venezuela hemos decidido suspender todo tipo de vuelos privados, comerciales y tráfico de embarcaciones entre Venezuela y esas islas”, aseveró Rodríguez durante una rueda de prensa.

La funcionaria manifestó que la ayuda humanitaria es enviada a su país con el fin de provocar una intervención. El cierre de fronteras y la suspensión de vuelos había sido informada de manera extraoficial el pasado martes por la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

Para Rodríguez el envío de ayuda humanitaria es “una hipocresía”, ya que su valor es inferior a la disminución de ingresos debido a las sanciones impuestas a su país. “El camino es la legalidad. Venezuela siempre estará presta al diálogo», sostuvo.

Un documento militar al que tuvo acceso AFP informó que Venezuela suspendió este miércoles los zarpes de embarcaciones de todos los puertos del país por razones de seguridad hasta el próximo 24 de febrero, ante la llegada de la ayuda humanitaria anunciada por Guaidó.

El líder de la Asamblea Nacional anunció el pasado 12 de febrero que la ayuda humanitaria para Venezuela que ha llegado a la ciudad colombiana de Cúcuta entrará al país el próximo sábado. Guaidó hizo el anuncio en una manifestación opositora en Caracas.

El otro punto dispuesto por Guaidó para recibir ayuda humanitaria para su país, aparte de Curazao y Cúcuta, es el estado de Roraima, en Brasil.

 

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