Este miércoles, activistas en Londres interrumpieron el servicio de transporte público en varios puntos de la ciudad. La protesta ambientalista mantiene bloqueado el tráfico vehicular en el centro de la capital, desde hace tres días. Esta jornada, que exige al Gobierno «decir la verdad sobre el cambio climático», ya suma 340 detenidos, según la Policía Metropolitana

Las protestas incluyeron al distrito financiero londinense de Canary Wharf, donde un manifestante se adhirió con pegamento a la ventanilla de un tren, mientras una pareja se subió al techo del vagón con una gran tela donde se leía “Emergencia climática”.

Los activistas permanecieron en el lugar hasta que fueron desalojados por la Policía Metropolitana. Al ser interpelada por algunos pasajeros contrariados por la demora, una de las participantes en la protesta de Canary Wharf aseguró que la interrupción “no era nada”, comparado con los daños que provoca el cambio climático.

”Solo queremos que el Gobierno nos escuche”, agregó, mientras repartía volantes de Extinction Rebellion, el grupo ecologista británico que convocó a la manifestación. Según reportes, en otras estaciones del metro de la ciudad también se registraron incidentes similares al de Canary Wharf.

«Hermoso día, sonido del sistema de bombeo en Oxford Circus … La policía se muda nuevamente. Los discursos de solidaridad internacional comenzarán en breve … #Región Internacional #ExtinciónRebión», publicó la organización en su cuenta de Twitter.

Hasta el momento, todos los intentos de la Policía para concentrar la protesta en la zona de Marble Arch han resultado ineficaces, y los activistas se mantienen en el puente de Waterloo, Oxford Circus y la Plaza del Parlamento, donde pernoctan en casas de campaña, celebran conciertos y ofrecen discursos.

La organización ambientalista, que se autodefine como un movimiento internacional que recurre a la desobediencia civil para alcanzar cambios radicales que ayuden a minimizar el riesgo de extinción de la raza humana y el colapso ecológico, anunció que la protesta en Londres forma parte de una acción global que se extenderá durante varios días.

Las principales demandas son que los gobiernos divulguen la verdad sobre la magnitud de la tragedia ambiental existente, e implementen políticas legalmente vinculantes para reducir a cero en 2025 las emisiones de carbono causantes del llamado efecto invernadero.

También exigen que sean las asambleas ciudadanas las encargadas de trazar el plan de acción para enfrentar la emergencia. Hasta el momento, el Gobierno de laprimera ministra Theresa May no ha demostrado intenciones de reunirse con la directiva de Extinction Rebellion.

El pasado lunes, un grupo de Extinction Rebellion bloqueó el acceso principal a la sede de Repsol en Madrid para reclamar al Gobierno que «diga la verdad» sobre el cambio climático y apruebe políticas para reducir las emisiones de carbono.El movimiento, que surgió en abril de 2018 en Reino Unido, asegura que ya cuenta con presencia en 49 países.

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