El columnista de la agencia rusa de noticias Sputnik Nikolai Protopopov recalcó en un artículo publicado el miércoles que el sistema S-350 Vitiaz “demostró bastante bien” sus características de combate durante las pruebas estatales.

El S-350 fue diseñado para sustituir al antiguo, pero no menos eficaz, sistema S-300PS. La nueva arma incluye una rampa de lanzamiento y un radar instalados sobre el tren de rodaje del automóvil especial BAZ.

Cada sistema puede emplear misiles de dos tipos, a saber: el 9M100, diseñado para eliminar blancos aerodinámicos y balísticos a una distancia de hasta 120 km, y el 9М96, que es capaz de impactar en blancos a una de distancia de 15 km.

Protopopov recordó que hoy en día el S-350 no se percibe como un sistema separado, sino como un elemento del sistema automatizado común de la defensa antiaérea. Es “un sistema digno y moderno” que, aparte de todo eso, cuesta menos que el S-400 Triumf.

El radar multipropósitos del S-350 es capaz de seguir hasta 100 blancos a la vez. Además, el sistema puede disparar de manera simultánea contra 16 blancos aerodinámicos —aviones, misiles de crucero o drones (aeronaves no tripuladas)— y 12 balísticos.

En los últimos años, Rusia ha llevado a cabo muchos procesos de modernización de sus armas para hacer frente a los desafíos que se le presentan. En este sentido, Moscú dio a conocer en marzo pasado imágenes de nuevas y avanzadas armas del Ejército que nadie más tiene.

Asimismo, tras la retirada, el 2 de febrero, de EE.UU. del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio Washington-Moscú (INF, por sus siglas en inglés), Moscú reta a Washington con desarrollar nuevos sistemas para contrarrestar las amenazas.

En este sentido, el jefe del Comité para la Defensa y la Seguridad en la Cámara Alta rusa, Viktor Bóndarev, advirtió, por su parte, que su país responderá a la retirada del país norteamericano del Tratado INF con la fabricación de unas armas “sin parangón”.

 

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