Kosovo anunció este sábado la repatriación desde Siria de 110 de sus ciudadanos, la mayoría esposas o hijos de yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), una operación de alcance inédito en Europa.

Cuatro hombres, presuntos excombatientes del EI, también iban a bordo del avión que aterrizó el viernes por la noche en el aeropuerto de Pristina. El sábado fueron acusados de haber participado en conflictos en el extranjero, indicó a los medios el jefe de la fiscalía, Aleksander Lumezi. Entre los demás pasajeros, se encontraban 32 mujeres y 74 niños, precisó el gobierno.

En un comunicado, la embajada de Estados Unidos en Pristina elogió el gesto de Kosovo, y dijo que las repatriaciones constituyen «un ejemplo importante que debería seguir» la comunidad internacional.

«Aplaudimos la compasión» que demostraron las autoridades kosovares «al aceptar el retorno de ese gran número de civiles», indicó la legación estadounidense.

En proporción a su población, Kosovo (1,8 millones de habitantes, el 90% de los cuales, musulmanes) es el país europeo que aportó el contingente más fuerte de combatientes yihadistas a Irak y Siria.

La repatriación de familiares de yihadistas provocó controversias en varios países.

— «Merecen una vida tranquila» —

Según las estimaciones, unos 300 kosovares se fueron a combatir a Siria e Irak. Unos 70 habrían perdido la vida allí, mientras que 120 volvieron y fueron encarcelados. Una treintena de combatientes, 49 mujeres y ocho niños kosovares seguirían en Siria, precisó el sábado el jefe de la policía kosovar Rashit Qalaj.

Aliado de Estados Unidos, Kosovo endureció en 2015 su legislación y aprobó penas de hasta 15 años de cárcel para sus ciudadanos que hayan combatido en el extranjero.

Los civiles repatriados «merecen una rehabilitación y la esperanza de una vida tranquila y lejos de los conflictos», declaró a los medios kosovares el ministro de Justicia, Abelard Tahiri. El presidente, Hashim Thaçi, instó en Facebook a su entorno a «ayudarlos a reintegrarse en nuestra sociedad lo más pronto posible».

Los repatriados, que primero fueron internados en un centro de detención para extranjeros de Vranidoll y luego trasladados a un campo de desplazados, serán sometidos a exámenes médicos, indicaron las autoridades.

No se sabe exactamente cuántos niños de yihadistas extranjeros quedan en Siria. Según la oenegé Save The Children, habría más de 3.500, oriundos de más de 30 países, en los campos de desplazados.

Por su parte, Bosnia Herzegovina anunció el sábado haber repatriado a un yihadista. Una fuente de la fiscalía de Sarajevo que pidió el anonimato precisó a la AFP que se trata de Ibro Cufurovic, de 24 años, que se fue a Siria en 2013. Es uno de los 25 bosnios buscados por la Interpol.

El padre de Ibro Cufurovic acusó a un imán radical, exlíder del movimiento islamista en Bosnia, Husein Bosnic, llamado Bilal, de haber reclutado a su hijo.

Bosnic fue condenado en 2015 a siete años de cárcel por animar a sus adeptos a irse a combatir a Siria e Irak.

Según varias estimaciones, un millar de islamistas de los Balcanes se unieron desde 2012 a las filas del Frente al Nusra y del grupo Estado Islámico. Muchos también procedían de Albania, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia.

Unos 200 hombres fueron abatidos en el frente, mientras que 300 regresaron a los Balcanes, donde la mayoría fueron encarcelados.

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