Más de 60 soldados y combatientes fieles al régimen sirio murieron en los últimos dos días en varios ataques yihadistas, los más mortíferos desde la derrota anunciada del Estado Islámico (EI) el pasado 23 de marzo, informa AFP.

Según indicó este sábado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), 27 soldados y combatientes prorrégimen, «entre ellos cuatro oficiales sirios de alto rango», fueron abatidos el jueves y el viernes en unos ataques reivindicados por el EI en el desierto del este de la provincia central de Homs. Los yihadistas tendieron una «emboscada» a las fuerzas del régimen «que intentaban expulsarlos», indicó el grupo EI a través de su órgano de propaganda Amaq.

Por otro lado, en la provincia oriental de Deir Ezzor, ocho combatientes progubernamentales, incluyendo dos oficiales, fueron abatidos el jueves por la noche, en un sector del desierto que se extiende desde el centro de Siria hasta la frontera iraquí, según la misma fuente.

 

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