Los egipcios votaban este domingo, por segundo día consecutivo, en un referéndum sobre una polémica reforma constitucional destinada a prolongar la presidencia de Abdel Fatah Al Sisi.

La votación dura tres días y se prolongará hasta el lunes.

La televisión y los diarios, estrechamente controlados por el gobierno, difunden desde que empezó el referéndum, el sábado, imágenes de la gente acudiendo a los colegios electorales y elogiando el buen desarrollo de la votación, pero sin mencionar la controvertida reforma que está en juego.

La revisión constitucional daría al jefe del Estado la posibilidad de seguir en el poder hasta 2030. Desde su elección como presidente en 2014, las oenegés han denunciado los arrestos y los juicios masivos así como el control sobre la prensa y la oposición.

La campaña contra el referéndum tuvo lugar principalmente en internet, por la falta de acceso de oenegés y opositores a los grandes medios de comunicación.

El exmariscal Abdel Fatah Al Sisi, que llegó al poder un año después de que el ejército derrocara al islamista Mohamed Mursi en 2013, fue reelegido en 2018 con más del 97% de los votos para una segunda legislatura de cuatro años (que, en principio, debería ser la última).

Además de su prolongación en el cargo, la revisión constitucional le daría más poderes para controlar el sistema judicial y otorgaría un poder político al ejército.

Oenegés locales e internacionales, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, criticaron la revisión constitucional y afirmaron que serviría para aumentar la «represión» y el «autoritarismo» en el país.

Los resultados se anunciarán antes del 27 de abril, según la Autoridad Nacional para las Elecciones. De momento, las autoridades no han facilitado cifras de participación

 

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