El viceministro de Defensa de Rusia, Alexander Fomin, ha afirmado este lunes que la desconexión masiva de las instalaciones de suministro de energía en Venezuela es parte de una operación minuciosamente planificada por Estados Unidos.

“Se puede ver que está en marcha una operación llamada ‘Blackout’. Se trata de un cierre planificado y artificial de las instalaciones energéticas, que también afecta negativamente a la atmósfera en el país y solo hace agravar la crisis existente, principalmente la crisis económica”, ha destacado Fomin al canal ruso RT.

El alto cargo ruso añade que Cuba y Nicaragua también están en la mira de Washington y predice que esos dos países serán las “próximas víctimas” de EE.UU.

El viceministro ruso ha lamentado la “muy complicada” situación en Venezuela y ha culpado de ello a Estados Unidos que “hace poco declaró como su enemigo” al país bolivariano.

De hecho, Caracas denuncia que enfrenta una guerra eléctrica liderada por EE.UU. que causaron dos masivos apagones: el primero tuvo lugar el 7 de marzo y, el segundo, el 25 del mismo mes. Además, el 28 de marzo se logró la recuperación parcial del servicio eléctrico, sin embargo, dos días después, el 29 y 30, se registraron otros ataques informáticos que dejaron nuevamente sin luz al país.

Washington mantiene sobre la mesa todas las opciones respecto a Venezuela, incluyendo la militar, ha recordado Fomin. No obstante, ha puesto de relieve que el presidente Nicolás Maduro tiene todo bajo su control y está en capacidad de hacer frente a una agresión militar externa.

Sin embargo, una intervención es una variante que “no corresponde a los intereses de EE.UU. ya que podría cohesionar aún más a la población en torno al Gobierno actual de Venezuela”, además de “provocar una reacción negativa en la región”, avisa el viceministro ruso.

 

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