Treinta y dos extranjeros fallecieron durante los ataques que ocurrieron en Sri Lanka el domingoentre ellos, tres hijos del hombre más rico de Dinamarca, Anders Holch Povlsen.

La cifra de muertos subió este lunes a 290 personas, según informes de la policía local. Mientras que 500 personas resultaron heridas, indicó el portavoz policial Ruwan Gunasekara.

Anders Holch Povlsen y su esposa perdieron a tres de sus cuatro hijos en los ataques, dijo un portavoz de la firma de modas de multimillonario y funcionarios del gobierno.

«El Servicio Ciudadano del Ministerio de Asuntos Exteriores confirma que tres daneses han sido asesinados en relación con los ataques terroristas. Los parientes están informados. No hay informes de más muertos daneses», tuiteó el servicio de Asuntos Exteriores.

Entre las nacionalidades de las personas fallecidas tras el ataque se encuentran británicos, estadounidenses, turcos, indios, chinos, daneses, holandeses y portugueses.

Las autoridades declararon un toque de queda nacional y cerraron el acceso a las redes sociales y servicios de mensajería, además recomendaron a los habitantes a permanecer en sus casas y abstenerse de acercarse a las zonas próximas a las detonaciones.

Asimismo, todas las escuelas en Sri Lanka estuvieron cerradas este lunes y permanecerán así el martes, mientras que en el aeropuerto internacional Bandaranaike de Colombo extremaron los controles de seguridad, por lo que a los pasajeros se les recomendó presentarse en la terminal cuatro horas antes de su hora de salida.

Por su parte, el presidente Maithripala Sirisena dijo que a partir de este lunes entrará en vigor un estado de emergencia nacional, otorgando a la policía y al ejército amplios poderes para detener e interrogar a sospechosos sin órdenes judiciales.

Se teme que los ataques desencadenen un resurgimiento de la violencia entre las diferentes comunidades religiosas del país. La policía dijo el domingo que hubo un atentado con bombas molotov en una mezquita ubicada en el noroeste y ataques incendiarios en dos tiendas propiedad de musulmanes en el oeste.

Sri Lanka, de mayoría budista, estuvo en guerra durante décadas con los separatistas tamiles, pero la violencia extremista se había reducido notablemente desde la victoria del Gobierno en la guerra civil que terminó hace 10 años.

La nación del sur de Asia, donde viven alrededor de 22 millones de personas, tiene minorías cristianas, musulmanas e hindúes.

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