India, el segundo mayor comprador de petróleo de Irán, busca compensar el probable déficit en el suministro después de que Estados Unidos decidió no otorgar la exención de sus sanciones para comprar crudo de la nación islámica.

Los planificadores estratégicos de la India están preocupados por las interrupciones en el suministro a corto plazo, dado que las necesidades energéticas del país se satisfacen principalmente a través de las importaciones.

También, la India necesita encontrar opciones que ofrezcan términos tan atractivos como los otorgados por la República Islámica de Irán, uno de sus proveedores preferidos.

El segundo mayor comprador del combustible iraní después de China gozaba de amplios beneficios de esta relación comercial con su vecino Irán.

Realmente, el petróleo iraní es una compra adecuada para los refinadores, pues la nación del Golfo Pérsico otorga 60 días de crédito, términos no disponibles de futuros posibles proveedores sustitutos como Arabia Saudita, Kuwait, Iraq, Nigeria y el propio Estados Unidos.

Pero ahora, en una medida que podría afectar los precios del mercado petrolero, el gobierno de Donald Trump dijo que no renovaría la exención que permite a países como India comprar ese producto iraní sin enfrentar las sanciones de Washington, cuando caiga el plazo actual el próximo 2 de mayo.

Trump decidió reanudar los castigos a Irán el pasado año tras abandonar el histórico acuerdo nuclear suscrito en 2015 entre Teherán y el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania).

Algunas sanciones contra la nación islámica entraron en vigencia el pasado 6 de agosto, mientras que las que afectaron a los sectores bancario y petrolero comenzaron el 5 de noviembre.

La Casa Blanca otorgó una exención de seis meses de sanciones a ocho países: China, India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Turquía, Italia y Grecia, a condición de que redujeran sus compras de petróleo iraní.

La administración Trump indicó entonces que con las exenciones buscaba dar más tiempo a esas naciones para que encontraran fuentes de energía alternativas.

Para algunos expertos, la variante solamente buscaba evitar un choque en los mercados petroleros mundiales por la repentina eliminación del crudo de Irán, que en 2017 se ubicó como el quinto mayor productor del orbe.

India, que es también el tercer mayor consumidor de petróleo del mundo, primero acordó restringir su compra mensual de crudo iraní a 1.25 millones de toneladas o 15 millones de toneladas en un año (300 mil barriles por día), frente a 22,6 millones de toneladas (452 mil barriles diarios) durante el periodo 2017-18.

Para la India, que satisface más del 80 por ciento de sus necesidades de petróleo a través de las importaciones, Irán fue en ese lapso su tercer proveedor más grande después de Iraq y Arabia Saudita. El petróleo iraní satisface aproximadamente el 10 por ciento de las necesidades de la India.

También, Irán fue el segundo mayor proveedor de petróleo crudo de la India después de Arabia Saudita hasta 2010-11, pero las sanciones occidentales sobre su presunto programa nuclear lo relegaron al séptimo lugar en los años subsiguientes.

En 2013-14 y 2014-15, India compró 11 millones de toneladas y 10,95 millones de toneladas, respectivamente, del llamado oro negro a Irán.

El abastecimiento iraní aumentó a 12,7 millones de toneladas en 2015-16, ascendiendo al sexto lugar. Al año siguiente, fueron 27,2 millones de toneladas, lo que catapultó a Irán al tercer puesto.

De los 220,4 millones de toneladas métricas de crudo importado por India en 2017-2018, más del nueve por ciento fue de Irán.

Asimismo, inquietan a la India los elevados precios del petróleo que afectan negativamente el déficit comercial del país.

No obstante, hoy el servicio de noticias All India Radio divulgó que la India está adecuadamente preparada para lidiar con el impacto de la decisión de Estados Unidos de terminar con las exenciones de las sanciones para los países que todavía compran petróleo de Irán.

Quizás para aliviar un tanto el candente escenario que dejó Trump, el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores Raveesh Kumar dijo que la India continuará trabajando con las naciones socias, incluso Estados Unidos, para encontrar todas las formas posibles de proteger sus intereses de seguridad económica y energética.

Por el momento, India aprovecha su relación con los productores de Asia occidental, como Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos para obtener petróleo crudo adicional, aseguró el portal Livemint.

Estas conversaciones para el suministro de unas 15 millones de toneladas de petróleo crudo anuales podrían cerrar la brecha una vez que el petróleo iraní deje de formar parte de la cesta energética india.

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