El grupo republicano disidente Nuevo IRA se atribuyó la responsabilidad por el asesinato de la periodista Lyra McKee la semana pasada en Irlanda del Norte.

En un comunicado emitido el martes a The Irish News, el grupo admitió que sus activistas mataron a la reportera de 29 años, según informes de medios locales.

«En el curso de atacar al enemigo, Lyra McKee murió trágicamente mientras estaba al lado de las fuerzas enemigas», dijo el grupo en el comunicado.

«El IRA ofrece sus más sinceras disculpas a los compañeros, familiares y amigos de Lyra McKee por su muerte», agregó.

McKee, quien había estado cubriendo una operación policial en el área de Creggan de la ciudad de Londonderry, fue asesinada a tiros el jueves por la noche.

El subjefe de policía Mark Hamilton dijo que el tiroteo ocurrió cuando la policía buscaba municiones y armas de fuego, luego de tener sospechas de que se habían planeado ataques terroristas para el fin de semana de Pascua.

Hamilton calificó la muerte de McKee de «horrenda e injustificada».

«Un solo pistolero disparó en un área residencial de la ciudad y como resultado hirió a la señora McKee», dijo Hamilton en un comunicado el viernes.

“Los oficiales administraron rápidamente los primeros auxilios antes de transportarla en la parte posterior de un Land Rover al hospital. Trágicamente, ella murió por sus heridas». agregó el subjefe de policía.

La primera ministra, Theresa May, calificó el incidente de «impactante y verdaderamente sin sentido».

“Mis más profundas condolencias van para su familia, amigos y colegas. Ella fue una periodista que murió haciendo su trabajo con gran coraje «, escribió May en Twitter.

La frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda ha sido uno de los temas más espinosos en las negociaciones del brexit entre el Reino Unido y la Unión Europea.

Irlanda del Norte votó para permanecer en la UE en el referéndum de 2016 y se teme que el proceso del brexit pueda desencadenar la violencia en la región.

La policía local culpó también al Nuevo IRA de un coche bomba en un juzgado en Londonderry (Derry) en enero pasado.

‘The Troubles’ (Los Problemas), una era de conflicto entre el gobierno británico y los unionistas pro británicos por un lado, y los republicanos y nacionalistas irlandeses por el otro, terminó en 1998 después de que el Acuerdo de Belfast pusiera fin a décadas de lucha armada en la dividida región del Irlanda del Norte.

El 10 de abril de 1998, Reino Unido y la República de Irlanda firmaron el acuerdo, negociado por EEUU y ocho partidos políticos en Irlanda del Norte.

El acuerdo, conocido como el Acuerdo de Viernes Santo, logró terminar en gran parte con la violencia de la era de Los Problemas, en la que unas 3.500 personas perdieron la vida.

Desde que el Reino Unido votó para abandonar la UE en 2016, las tensiones dentro de Irlanda del Norte han comenzado a aumentar de manera constante a medida que las perspectivas de una frontera dura con la República de Irlanda amenazan con deshacer el frágil acuerdo.

 

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