La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y sus socios de Asia Oriental consideran agregar monedas chinas y japonesas a su red de seguridad de swaps de divisas de $ 240 mil millones, informó la revista de negocios Nikkei Asian Review.

Dijo que los 10 miembros de la asociación junto con China, Japón y Corea del Sur discutirán el cambio propuesto a la llamada Iniciativa Chiang Mai en una reunión del 2 de mayo de ministros de finanzas y banqueros centrales en Fiji.

La Iniciativa, establecida en 2000, tiene como objetivo evitar que se repita la crisis monetaria asiática de 1997. En su marco, los países con problemas financieros pueden acceder a un conjunto de dólares que pueden venderse para apuntalar una moneda en caída, aunque aún no se ha utilizado.

Permitir que los participantes accedan a las monedas asiáticas en una emergencia podría fomentar su uso, incluso en las reservas de divisas. La inclusión del yen japonés y el yuan chino en el marco del canje de divisas reduciría la dependencia de Asia del dólar estadounidense en caso de otra crisis.

La medida respaldará fuertemente el impulso de China para internacionalizar el yuan y expandir su influencia económica en la región.

En 2016, el yuan se incluyó en la canasta del derecho especial de giro (DEG) junto con el dólar estadounidense, el yen japonés, el euro y la libra esterlina. El movimiento otorgó al yuan el estado de una moneda de reserva.

Según Qinwei Wang, economista senior de Amundi Asset Management, los acuerdos de canje de divisas alcanzados por el Banco Popular de China con otros bancos centrales podrían verse como parte de «los esfuerzos de China para mejorar, aumentar la aceptación de la internacionalización [del yuan]». Autoridades chinas Claramente quiere que el yuan juegue un papel global más grande, dijo.

Beijing ha estado buscando activamente impulsar el uso de su moneda en acuerdos comerciales mutuos con socios, evitando el dólar estadounidense.

La idea de alejarse del dólar en el comercio global se ha convertido últimamente en una tendencia entre países como Rusia, China, Japón, Irán, Turquía, Venezuela y otros.

El gobernador del Banco de Inglaterra (BoE), Mark Carney, dijo recientemente que el dólar podría ser rivalizado algún día por el renminbi chino, que probablemente se convertirá en una importante moneda de reserva mundial. Los estrategas y economistas le hicieron eco y dijeron que la importancia global del yuan parece estar destinada a aumentar a medida que los flujos en la moneda aumentarán a largo plazo si Pekín continúa abriendo gradualmente su sistema financiero.

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