El representante a la Cámara por Bogotá, David Racero, pidió la renuncia del ministro colombiano de Defensa, Guillermo Botero, por el caso de Dilmar Torres, un exguerrillero de las Farc en proceso de desmovilización que, aparentemente, fue asesinado por un miembro del Ejército.

“Qué esperará el Ministro de Defensa para renunciar, por intentar hacer pasar la tortura y violencia sexual a la que fue sometido, como un simple forcejeo?”, dijo Racero este sábado mediante un mensaje en su perfil de Twitter.

El congresista subrayó que el asesinato de Torres por “miembros del Ejército Nacional, es una infracción al Derecho Internacional Humanitario (DIH)”.

A mediados de la semana pasada, Campesinos de la zona del Catatumbo, noroccidente del país, acusaron a miembros del Ejército del asesinato del exguerrillero, ocurrido en la noche del lunes, en el municipio de Convención, en Norte de Santander.

Según los habitantes de la zona, Torres fue retenido por integrantes de la Segunda División del Ejército, quienes posteriormente, en hechos que son objeto de investigación, le dispararon causándole la muerte.

El relato señala además que, al parecer, los soldados “ya tenían abierta una fosa para inhumar el cuerpo” y que cuando las personas de la comunidad se acercaron, al darse cuenta de lo ocurrido, los militares dispararon al aire “con la idea de ahuyentarlos”. También indican que el hombre habría sido violado y castrado.

Versiones plantean que varios disparos hicieron que la comunidad, que estaba en alerta por la ausencia de Torres, se movilizara hasta ese punto.

No obstante, aunque el ministro Botero confirmó en una entrevista radial que la bala que le causó la muerte a Torres pertenecía a un arma que portaba un soldado, dijo que éste la utilizó como “legítima defensa” ante un supuesto forcejeo.

“El cabo afirmó que este exmilitante de las Farc trató de arrebatarle el fusil y que hubo una refriega entre los dos (…), en la que se disparó el fusil con lo que esta persona quedó herida (Torres) y posteriormente falleció”, dijo Botero.

Durante los últimos días se han conocido videos en redes sociales en los que se ve a uniformados cavando una fosa cerca a un cadáver, y que muestran a un hombre con los pantalones abajo, la parte superior de la cabeza destruida y los genitales mutilados.

 

Fuente