El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Pedro Sánchez gana las elecciones españolas con 123 diputados, pero necesitará pactar para conseguir la mayoría en el Gobierno.

Estas han sido una de las elecciones más peculiares desde la entrada de la democracia en el país. Con casi un 80% de participación, 10 puntos más que en la pasada convocatoria, los pactos van a ser esenciales para determinar la formación de Gobierno.

Los datos más destacables recaen en la caída en picado del Partido Popular, liderado por Pablo Casado y segunda fuerza política, que consigue tan solo 66 escaños. El peor resultado de su historia con la pérdida de más de la mitad del electorado frente a los comicios de 2016. Los resultados también han sido catastróficos en la cámara del Senado.

La tercera fuerza electoral, Ciudadanos, consigue 58 diputados mejorando su resultado frente a las pasadas elecciones, donde consiguió 32 escaños pero por debajo de las expectativas de su líder Albert Rivera que contaba con superar los 70.

Unidas Podemos, la formación de Pablo Iglesias (Podemos) e Izquierda Unida, se desploma también y consigue 42 escaños frente a los 71 de la pasada legislatura. Y en el otro extremo ideológico, el partido de Vox de extrema derecha irrumpe con fuerza en el Congreso. El partido de Santiago Abascal consigue 24 diputados en su debut en las elecciones generales.

Destacable también el aumento de los independentistas catalanes. Esquerra Republicana, con gran parte de sus líderes encarcelados, ha conseguido 15 diputados frente a los 7 de Junts per Catalunya, el partido de Carles Puigdemont.

En unas elecciones que han dejado un amplio espectro de partidos, el claro ganador es Pedro Sánchez, que deberá enfrentarse esta semana a un sin fin de reuniones para conseguir pactar y poder formar gobierno. La izquierda de Podemos y PSOE no será suficiente ya que se necesitan 176 diputados para la mayoría absoluta y ambas formaciones suman 165. La duda se cierne en si pactarán o no con los nacionalistas catalanes o con los nacionalistas vascos, entre ellos Bildu (la formación heredera del grupo terrorista ETA).

Por otra parte, un pacto entre PSOE y Ciudadanos si contaría con la mayoría necesaria. Ambos suman 180 diputados. Pero el discurso de la formación naranja en los últimos días previos a las elecciones se dirigió más hacia la derecha que hacia el centro, lo que hace dudar de un posible pacto con Sánchez.

Será a lo largo de esta semana cuando los españoles conozcan, finalmente, los pactos y partidos que gobernarán en el Congreso. De momento tendrán que descansar de la resaca electoral.

 

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