La policía japonesa mantiene reforzada la seguridad en el país y sobre todo en torno al Palacio Imperial, un espacio de 115 hectáreas en el centro de esta capital, ante la abdicación del emperador Akihito y la ascensión al trono de su hijo, el príncipe heredero Naruhito, en el primer suceso en 200 años.

Los buzos revisan las aguas turbias de una docena de fosos que rodean a la residencial oficial, donde viven el emperador y la emperatriz, mientras los perros de la policía olfatean los arbustos y alrededores en busca de objetos ocultos.

Las medidas de seguridad también se intensificaron en la residencia de Naruhito en la finca real de Akasaka, dijo un oficial de policía, citado por la agencia japonesa de noticias Kyodo.

En el transporte público, la policía usa detectores de metal y perros policía, en tanto el acceso a la plaza frente al palacio estará restringido durante las ceremonias de abdicación y ascensión.

Según fuentes policiales, la seguridad fue reforzada para evitar imprevistos, incluidos actos de terrorismo, cerca del Palacio Imperial o de Akasaka, así como en las calles que acceden a ellos.

Miles de agentes de la policía se encuentran desplegados para las ceremonias y por lo menos se mantendrá así hasta el próximo jueves, cuando Naruhito realice su primera aparición pública como emperador de Japón, en medio de grandes multitudes de simpatizantes, de acuerdo con Kyodo.

La seguridad en torno a la ceremonia se intensificó tras el incidente del fin de semana en el colegio del nieto de Akihito, Hisahito, donde un hombre burló los controles, logró llegar al aula del chico de 12 años y le dejó dos cuchillos junto al pupitre.

Este lunes, un hombre de 56 años e identificado como Kaoru Hasegawa, fue detenido en la prefectura de Kanagawa, cerca de Tokio, bajo la sospecha de haber ingresado a la escuela del nieto del aún emperador y haber dejado los cuchillos, según Kyodo.

La ceremonia de abdicación del emperador Akihito será breve y privada en el Palacio Imperial, donde su hijo Naruhito asumirá el trono, en la primera abdicación desde que el emperador Kokaku cedió su puesto a su hijo Ninko.

Posteriormente, Naruhito recibirá de forma oficial los atributos del soberano: la sagrada espada Kusanagi, una joya de jade y un emblemático espejo que podría tener más de mil años de antigüedad.

El evento público se celebrará en octubre, con la presencia de numerosos Jefes de Estado y otros miembros de las casas reales de todo el mundo, además unos dos mil 600 invitados, de acuerdo con medios locales.