El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ratificó hoy en su conferencia de prensa matutina que se iniciarán las labores de rescate de los cuerpos de 65 trabajadores enterrados en una mina desde el 2006.

Recordó que ayer, Día de los Trabajadores, lo informó y dijo a los periodistas que no había tenido oportunidad de comentarles que previamente no había consultado a Germán Larrea, dueño de la concesión de Pasta de Conchos, nombre del lugar donde está la mina, ni a los familiares porque era un compromiso de Estado que hicimos y es algo que tiene que ver con la justicia y el humanismo.

Realmente no habíamos tenido oportunidad de hablar con Larrea ahora, pero yo le había comentado hace unos meses el tema y él dijo entonces que habían hecho el intento en su momento y había condiciones riesgosas para rescatar los cuerpos.

Ayer mismo recibí una carta de Larrea sosteniendo sus puntos de vista, que ellos habían hecho el intento y no habían podido rescatar los cuerpos, pero que aceptaba ayudar y colaborar y ponía a disposición de este esfuerzo los proyectos que ellos tenían al respecto y los elementos necesarios.

El sindicato minero mostró enseguida un interés en ayudar a pesar de que pueda haber diferencias. Son actitudes importantes pues siempre los intereses de causas justas están por encima de intereses particulares y de grupos. El mandatario se refería a un accidente ocurrido el 19 de febrero de 2006, ya al final del sexenio del expresidente Vicente Fox y el inicio del gobernador Humberto Moreira en Coahuila, estado donde está enclavada la mina de carbón.

Sucedió ese día una explosión en la mina ocho de la unidad Pasta de Conchos. El hecho tuvo lugar alrededor de las 02:10 horas de aquel domingo infausto en la mina propiedad de Industrial Minera México, S.A. de C.V. (IMMSA), de Larrea.

Unos 11 carboneros que estaban en un nivel superior del socavón salieron por sus propios esfuerzos con quemaduras de primero y segundo grado, dijo el entonces coordinador de seguridad de la empresa Minerales Monclova S.A, Gerardo Armando Díaz Cárdenas.

En los trabajos de rescate, sólo pudieron recuperarse dos cuerpos de los 65 mineros: Felipe de Jesus Torres Reyna y José Manuel Peña Saucedo. La empresa IMMSA ordenó el 4 de abril de 2006 el cese definitivo del rescate bajo el argumento de que entre el 25 por ciento y 75 por ciento de la mina estaría inundada.

Además, se dijo había ‘contaminación bacteriológica que podría contagiar a los rescatistas, sus familiares y poblaciones enteras’, según un peritaje que llevaron a cabo ellos mismos.

Los familiares de los mineros decidieron actuar por su cuenta y en 2008 tomaron la decisión de emprender un rescate independiente, acusando de abandono a la empresa y al gobierno.

No obstante, unos días después, los cuerpos policíacos del estado llegaron a detener el rescate. Javier Lozano, secretario del Trabajo durante el sexenio de Felipe Calderón, en febrero de 2011, rechazó cualquier posibilidad de rescate en Pasta de Conchos.

Desde el primer momento, el sindicato de mineros mantuvo la batalla por reabrir el caso y reiniciar los trabajos de rescate, y es solamente ahora con López Obrador que logra su cometido.

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