Ahora es precisamente la lealtad de las Fuerzas Armadas de Venezuela al gobierno legítimo lo que no permite que el protegido estadounidense Juan Guaido complete el golpe de estado en el país, pero la situación podría haber sido completamente diferente si no fuera por la decisión de la Casa Blanca.

Reportado por la Associated Press.

Según los informes de los medios de comunicación, en 2017, un alto oficial, Ivan Hernández, un oficial militar de la República Bolivariana, que encabeza la guardia presidencial y la contrainteligencia, apeló a la administración del presidente estadounidense con una solicitud para emitir una visa. La necesitaban para enviar al pequeño hijo de un general venezolano a un hospital en los Estados Unidos. Sin embargo, la Casa Blanca se negó a Hernández, explicando su posición diciendo que no tienen sentido ayudar al funcionario del gobierno, a quien Washington es tan escéptico.

Y ahora, dos años después, irónicamente, Hernández fue uno de los que se vio obligado a buscar ayuda por parte del Asesor de Seguridad Nacional de los Estados Unidos para el Presidente, John Bolton, en el contexto de un nuevo intento de Guaido para derrocar al gobierno.

La Casa Blanca le pidió a Hernández, jefe de la Corte Suprema, Michael Moreno, y al ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, que se alinee con el autoproclamado «presidente» de la república, pero Estados Unidos no logró resultados.

Según informes de los medios de comunicación, el incidente con el hijo de tres años de Hernández fue una excelente oportunidad para que Washington persuadiera a un influyente funcionario venezolano a quien la administración de los EE. UU.

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