La comercialización de la gasolina especial de 87 octanos comenzará hoy en Bolivia, aditivo que permitirá obtener un combustible más limpio y potente para beneficio de 1,3 millones de vehículos, e impulsa la soberanía y seguridad energética.

El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, declaró que la gasolina mantendrá el precio de 3,74 bolivianos por litros (0,54 dólares), además de cumplir con todas las especificaciones de calidad para un mayor rendimiento del transporte.

Sánchez precisó que, del total de vehículos a beneficiarse con la nueva mezcla en todo el país, 850 mil consumen gasolina especial y los restantes 500 mil son motocicletas, lanchas, entre otros.

Anunció que próximamente utilizarán el etanol en la mezcla de gasolina Premium de 97 octanos, con el objetivo de continuar disminuyendo la subvención estatal a los combustibles líquidos.

Definió como un ahorro significativo la introducción de combustibles verdes en el mercado, teniendo en cuenta que la demanda de etanol por parte de la estatal Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para 2019 es de 150 millones de litros y, para 2025 esa cifra ascenderá a 400 millones.

Los ingenios La Bélgica, Guabirá, Unagro y Aguaí, departamento de Santa Cruz, firmaron a inicios de año varios acuerdos con el Gobierno para garantizar esa producción.

El titular de Hidrocarburos boliviano declaró que otra iniciativa para reducir las importaciones hasta en un cinco por ciento es la producción de 101 millones de litros de biodiesel, a partir del incremento del cultivo de soya entre 200 mil y 250 mil hectáreas y una oferta atractiva de YPFB para incentivar a los agricultores.

Comentó que existe una superficie cultivada de 1,3 millones de hectáreas de soya actualmente, con un potencial de procesamiento de cuatro millones, así como las condiciones favorables para los productores como son un mejor precio de exportación, con el objetivo de incrementar los cultivos, mientras viabiliza mejores inversiones, reduce subvenciones e importaciones, y garantiza la seguridad alimentaria.

La producción y comercialización de biodiesel está prevista para septiembre próximo y evaluar la aceptación de los consumidores.

Asimismo, en marzo pasado el Gobierno, YPFB y la empresa Granosol, firmaron acuerdos para impulsar proyectos destinados a la producción de etanol anhidro de sorgo.

El documento rubricado con la presencia del presidente Evo Morales, estableció que Granosol, ubicada en el municipio de Pailón (Santa Cruz), invertirá 12 millones de dólares para el acopio de más de 20 mil toneladas del grano para destilar sorgo y cinco millones de litros de etanol inicialmente, con la posibilidad de aumentar a 30 millones para 2020.

Morales destacó que ese momento que el convenio define garantizar el desarrollo sustentable a lo largo de la cadena de valor para la obtención de alcohol anhidro como aditivo natural, además de precautelar la seguridad alimentaria del país y el respeto al medio ambiente.

Granosol, empresa afiliada a la Anapo, asumirá las inversiones del producto con 99,5 mínimo de deshidratación para su uso aditivo, y el incremento de productividad de sorgo.

El Gobierno prevé en los siguientes años, sobre la base del gas, litio y biocombustibles, crecer en un cinco o seis por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB), a pesar de las condiciones adversas que puedan presentarse con los precios de esos productos.

Por otra parte, presidente de la Cámara de Biocombustibles del Gobierno de Sao Paulo (Brasil), Miguel Dabdoud, calificó de histórico el paso de Bolivia hacia el camino de los biocombustibles, al incluir el alcohol anhidro como aditivo a la gasolina especial, durante una entrevista con radio Panamericana.

A su juicio, la nación andino amazónica acompaña una tendencia mundial que comenzó en Brasilia décadas atrás, con un mercado que utiliza actualmente una mezcla de un 27 por ciento de etanol en los combustibles.

‘En el caso boliviano, la gasolina especial recibirá un 8 por ciento, es un paso significativo para mejorar el octanaje’, explicó.

Dabdoud resaltó que el rendimiento del combustible con alcohol anhidro y un mayor octanaje aumentaría la potencia de los vehículos, además de ser amigable con el medioambiente por ser renovable, a diferencia de los carburantes fósiles.

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