El politólogo Hugo Moldiz denuncia hoy en un artículo que la oposición de su país asienta en Estados Unidos y en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su estrategia para evitar la reelección del presidente Evo Morales.

‘El mes de mayo es clave para la estrategia de la oposición boliviana que, aunque fragmentada electoralmente, busca impedir, a través de la intervención de Estados Unidos y de la CIDH, la participación del presidente Evo Morales en las elecciones del 20 de octubre de este año’, escribe el también exministro de Gobierno en el semanario de análisis político La época.

Coordinador del Capítulo Boliviano y miembro de la secretaría ejecutiva de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, Móldiz afirma que en el momento actual todas las encuestas de medición electoral muestran un ascenso gradual del mandatario indígena, quien se mantiene en primer lugar.

Por el contrario, añade el analista, se observa un descenso de (Carlos) Mesa, expresidente (2003-2005) que encabezó uno de los gobiernos más ortodoxos del período neoliberal.

Móldiz refiere la iniciativa de una veintena de parlamentarios opositores, quienes enviaron al presidente Donald Trump una carta con la solicitud de que intervenga en las elecciones bolivianas, activando mecanismos que impidan la participación del primer estadista indígena del país altiplánico.

Según el intelectual de izquierda, en ese texto piden a Trump que ‘tenga a bien interceder en América Latina y evitar que Evo Morales vuelva a postularse a la Presidencia de Bolivia’.

Agrega que esa carta se suma a otra apuesta en curso desde hace más de un año, y que consiste en que Brasil y Colombia, a través de sus presidentes, empleen el procedimiento de la ‘consulta consultiva’ a la CIDH para definir si la reelección es o no un derecho humano.

Precisamente en este argumento se basa el fundamento de la sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional que el 28 de noviembre de 2017 habilitó a todas las autoridades nacionales y subnacionales, entre ellas al binomio del Movimiento al Socialismo-Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos, Morales-Álvaro García Linera, para las elecciones de 2019 y 2020.

Móldiz precisa que los partidarios de la injerencia de Washington se animan en el papel de la Administración Trump contra Venezuela, Nicaragua y Cuba -ubicados en la primera línea de los objetivos políticos de la Casa Blanca-, y convierten esa intervención en una prioridad para frustrar la postulación de Morales para los comicios generales del 20 de octubre y, por tanto, para ‘revertir’ el Proceso de Cambio.

Recuerda el politólogo que la reacción de la población ha sido de rechazo a la misiva enviada por la oposición, lo cual ha servido para que el Gobierno y los movimientos sociales bauticen a esos legisladores como ‘manueles rocha’, en alusión al embajador de Estados Unidos, que en 2002 hizo un llamado público para que la población no votara por la candidatura de Morales.

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