Mientras las encuestas en Bolivia reafirman el liderazgo y popularidad del presidente Evo Morales para las elecciones generales de octubre, la oposición recurre a viejos métodos como el desprestigio y la sumisión a potencias extranjeras.

Recientemente, sondeos realizados por empresas privadas y de la derecha concluyeron que el candidato del Movimiento Al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) ocupa el primer lugar en la intención de voto de los bolivianos.

‘Hay liderazgo de nuestro instrumento político (…) no es encuesta de Evo, no es del Gobierno, es encuesta de la derecha, en todas estamos ganando, no con mucho porque son encuestas de las ciudades’, explicó el mandatario.

En ese sentido, señaló que si se realizaran en el campo, el índice se incrementaría por el respaldo de los movimientos sociales.

Un sondeo realizado por la firma Ipsos, empresa de estudios de mercado y opinión de Bolivia, para el canal privado RTP, indicó que Morales cuenta con 33 por ciento de intención de voto. El estudio determinó, además, que el jefe de Estado tiene el 46 por ciento de apoyo a su gestión.

En esa pesquisa participaron un total de dos mil personas de las ciudades más importantes de esta nación sudamericana.

Los resultados ubicaron por detrás de Morales a Carlos Mesa, candidato a la presidencia por la alianza Comunidad Ciudadana (CC), con 25 por ciento de intención de voto.

La presidenta de la Cámara de Senadores de Bolivia, Adriana Salvatierra, afirmó que estos resultados muestran un estancamiento en la candidatura de Mesa, cuando hasta la fecha se desconoce su propuesta para el país.

Según expresó la legisladora, no se sabe si dará continuidad al avance de la gestión del presidente Evo Morales, que exhibe logros en los ámbitos sociales, económicos y políticos, o pondrá en marcha un sistema alternativo.

Los 13 años de gestión del Gobierno de Morales constituyen su mayor fortaleza de cara a las elecciones presidenciales y contra una oposición sin propuestas de país, la cual, además, está estigmatizada por un pasado neoliberal.

La campaña y estrategia política del MAS está sostenida en logros como el mejoramiento de la calidad de vida de todos los sectores de Bolivia, la estabilidad política y social del país, y los éxitos económicos reconocidos por organismos internacionales.

A mediados de abril, miembros del Parlamento Europeo (PE) enviaron una carta a Morales, en la cual destacaron las políticas sociales implementadas por su Gobierno en beneficio de los nacionales.

Además, reiteraron su apoyo al pueblo boliviano en la lucha por la consecución de una sociedad más justa e igualitaria.

Los europarlamentarios felicitaron a Morales por los 13 años de gestión presidencial, enfocada ‘en el progreso social, económico y político de la mayoría, a través de una mejor distribución de la riqueza, un papel relevante del Estado y un crecimiento económico sostenido que está por encima de la media de los países de la región’.

También celebraron las políticas implementadas por el Gobierno, que han permitido la reducción drástica de los niveles de pobreza, una mayor redistribución de la riqueza y la consolidación de un modelo de Estado Plurinacional respetuoso con las diferentes naciones que lo componen, sus culturas y lenguas.

A través del programa Bolivia Cambia Evo Cumple, por ejemplo, se ejecutaron entre 2007 y julio de 2018 un total de ocho mil 797 obras en las áreas de educación, deportes, vial, productiva, saneamiento básico y riego, así como en infraestructuras sociales y de salud.

La nación sudamericana pasó a ser, además, líder de la región en crecimiento económico, como resultado de la nacionalización de sus recursos naturales.

Pero lo más importante a juicio de muchos es la recuperación de la dignidad y el orgullo nacional.

Sin embargo, varios legisladores de la oposición enviaron recientemente una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, para evitar la candidatura del líder boliviano en las elecciones generales de octubre.

En opinión del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, esos legisladores pretenden vender el país, y la carta es una anticipación de lo que será el futuro de Bolivia si la derecha vuelve al Gobierno.

‘Con esta carta están presentando el programa de Gobierno de la derecha antipatria, proimperial, para 2020-2025, que implica un desmantelamiento del Estado Plurinacional, ocupación norteamericana contra el pueblo boliviano y una intervención explícita’, agregó.

El Senado de EE.UU. emitió una resolución en la que manifiesta su rechazo a una eventual reelección del presidente Evo Morales y señala un supuesto debilitamiento del sistema democrático en Bolivia.

Por su parte, el pleno de la Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó una declaración que rechaza de manera contundente la intromisión del Senado de la nación norteña en la política boliviana.

No obstante, el presidente Evo Morales invitó al Senado estadounidense a presenciar las elecciones en octubre, pues aseguró que ‘el pueblo boliviano les puede enseñar cómo toma decisiones con dignidad y soberanía’, escribió el mandatario en su cuenta en Twitter.

Diversos sectores populares y organizaciones sociales en el país han expresado su apoyo al líder boliviano y al Proceso de Cambio que se desarrolla en esta nación sudamericana en beneficio de la población. Entre las organizaciones se destacan, por ejemplo, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, la Confederación Nacional de Mujeres Originarias Indígenas Campesinas ‘Bartolina Sisa’, la Confederación Sindicalista de Comunidades Interculturales, la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu.

El 20 de octubre se decidirá en las urnas el destino de Bolivia. Los nacionales, y solamente ellos, deberán apostar por la continuidad de la Revolución Democrática y Cultural, encabezada por el presidente Evo Morales, o regresar a un pasado de corrupción y pobreza.

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