Las reformas constitucionales hacen que la educación gratuita esté disponible para todos, y cambian los programas y criterios de capacitación docente.

El jueves en el Senado mexicano aprobó un nuevo proyecto de ley de reforma educativa que garantiza la educación gratuita desde preescolar hasta la universidad. Ahora se enviará a las legislaturas estatales para su ratificación antes de que se convierta en ley.

La reforma modifica varios artículos sobre educación en la Constitución mexicana. Se aprobó con 97 votos a favor, 22 en contra y una abstención, informó el Senado en un comunicado.

La reforma fue aprobada en la Cámara de Diputados el jueves temprano y se entregó de inmediato al Senado, que ya había pedido un debate el mismo día para que se pudiera votar.

Para que la reforma educativa se convierta en ley, debe ser ratificada por la mitad más una de las 32 legislaturas estatales de la República Mexicana, es decir, 17 congresos locales.

La reforma constitucional reemplazaría a la vigente desde 2013 por el gobierno del ex presidente mexicano Enrique Peña Nieto (2012-2018).

La derogación de la reforma educativa anterior fue una de las promesas de campaña del actual presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien a menudo decía que la ley de Peña Nieto convirtió la educación en un negocio.

Entre las características más importantes de la nueva reforma, el estado mexicano es responsable de proporcionar una educación gratuita garantizada en todos los niveles, incluida la educación primaria y superior.

Asimismo, exige que los currículos enseñen diferentes perspectivas de género, enseñen respeto por la naturaleza y promuevan la preservación del patrimonio histórico de las comunidades indígenas.

La reforma también propone aumentar la capacitación y el desarrollo docente a través de un sistema nacional de mejora educativa continua que será coordinado por una agencia descentralizada y autónoma.

Además, la ley general del servicio de enseñanza profesional y la ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación están derogadas y suspenden todas las evaluaciones suspendidas hasta que el Congreso emita la Ley del Sistema de Profesores Profesionales.

La ley deja claro que los programas de estudio incluirán la enseñanza de las matemáticas, la lectura, la escritura y la educación sexual.

El nuevo reglamento también le otorga al presidente un plazo de no más de 180 días para definir una estrategia nacional para mejorar las escuelas de formación docente.

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