El gobierno de México continuará su batalla contra la corrupción en el Instituto Nacional de Migración, donde aún quedan »arroces negros» dijo hoy la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

La funcionaria admitió que aún no ha concluido la limpia en el Instituto Nacional de Migración y reveló que la mayoría de los agentes cesados tenía vínculos con la delincuencia.

Sánchez Cordero habló a los periodistas del problema dentro del INM, donde se han detectado casos graves de corrupción, principalmente de agentes de Migración que mantienen acuerdos con los traficantes de personas, y advirtió que aún quedan muchos elementos por sacar del instituto.

‘Muchos de ellos fueron cesados por sus vínculos con los traficantes de personas que sí es crimen organizado, y aunque no reveló cuántos agentes han sido dados de baja expuso que hay una cifra considerable de agentes que se pretende ‘limpiar’ en varias estaciones migratorias.

‘Es que hemos avanzado lentamente, quisiéramos ir con más celeridad, sobretodo, limpiar a esta gente que no está comprometida. Queremos gente incorruptible dentro del instituto’.

Recordó que en su reunión con empleadas administrativas y oficiales del INM le hicieron saber de algunos funcionarios que están aún en el instituto y que son corruptos, por lo que les pidió denunciar actos ilegales y se comprometió a protegerlas ‘personalmente’.

Entretanto, el Instituto informó este domingo que los centros de detención para inmigrantes en el sur de Texas están tan llenos que las autoridades estadunidenses han decidido usar aviones para trasladarlos a otras instalaciones con más espacio.

También indicó que siguen hechos de violencia en ciudades de la frontera con Estados Unidos aunque admitió que se nota ausencia de denuncias y registro de víctimas de trata de personas, lo que dificulta la elaboración de políticas públicas y planes de intervención de este problema que ha crecido en los últimos años.