Desde su llegada a la presidencia, el Gobierno de Evo Morales trabaja por el bienestar de amplios sectores sociales, compromiso que se reafirma hoy con el apoyo a las víctimas del deslizamiento en la ciudad de La Paz.

El siniestro ocurrió el 30 de abril en el barrio Inmaculada Concepción, cerca de los denominados puentes trillizos, que enlazan diversas zonas de esta urbe.

Una mezcla de tierra fangosa y desechos en descomposición de color negro descendió de pronto desde la avenida Libertad, en la altura, hasta la última curva de Kantutani.

Inmediatamente, el jefe de Estado llamó a atender de manera prioritaria, con insumos y medidas de seguridad, a las familias afectadas por el deslizamiento.

‘Hemos estado en Gabinete con el ministro de Gobierno, la ministra de Salud, el presidente y vicepresidente, y nos ha pedido que podamos garantizar alimentos, cobija y seguridad para las personas damnificadas’, explicó a la prensa el ministro de Defensa, Javier Zavaleta.

Tras el desastre, las muestras de solidaridad con las familias afectadas no se hicieron esperar, tanto de grupos de rescate, como de funcionarios del Estado y de la población en general.

Grupos de rescate y alrededor de mil 500 efectivos, entre policías, militares, bomberos y civiles, así como personal de la Alcaldía de La Paz, trabajaron sin descanso.

Otras instituciones, como el Ministerio de Salud prestaron atención médica, seguridad e información a los damnificados.

Por su parte, el Ministerio de Defensa, la empresa Mi Teleférico y la Agencia Nacional de Hidrocarburos lanzaron una campaña para recolectar elementos básicos de urgente necesidad como agua, alimentos, útiles escolares, ropa y frazadas.

Este último domingo, el viceministro de Vivienda, Javier Delgadillo, reiteró ‘el compromiso del Gobierno boliviano de no abandonar a su pueblo’.

‘El compromiso que ha planteado siempre nuestro presidente Evo Morales es que no vamos a abandonar a nadie en esta situación’, afirmó durante una entrevista en el programa El Pueblo es Noticia, de Bolivia TV.

Delgadillo explicó que hasta el momento se entregaron, de forma gratuita, varios departamentos a las familias que perdieron sus casas y todas sus pertenencias. Ellos fueron reubicados en los condominios Wiphala de la vecina ciudad de El Alto y Pacha en Mecapaca, en La Paz.

Además, detalló que esos departamentos -valorados entre 35 mil y 50 mil dólares cada uno- forman parte del Programa de Financiamiento para el Diseño y Ejecución de Proyectos Integrales de Vivienda y Hábitat ‘Comunidades Urbanas’, el cual posibilita la construcción de proyectos integrales de soluciones habitacionales.

‘De 2006 al 2018 hemos logrado alcanzar (a más de) 150 mil familias que se han beneficiado con programas de vivienda social en todo el territorio nacional’, apuntó Delgadillo.

Las viviendas entregadas a los damnificados del desplazamiento cuentan con tres dormitorios, cocina, baño, sala y comedor. También se les entregó una cocina, garrafa de gas, un televisor, equipo de sonido, DVD, lavadora, un colchón y frazadas.

De acuerdo con datos oficiales, el siniestro dejó sin viviendas a 180 familias, albergadas ahora en dos campamentos a unas cuadras de la zona de la tragedia, y poco a poco son reubicadas en nuevas viviendas.

La autoridad añadió que un equipo técnico trabaja junto con el Viceministerio de Defensa Civil, la Alcaldía de La Paz y la Agencia Estatal de Vivienda en el intercambio de información para evaluar y resolver la situación de las familias restantes.

Los damnificados tienen la opción de elegir, entre irse a los departamentos que ofrece el Gobierno, cada uno con tres habitaciones y todos los servicios básicos, o esperar a que la Alcaldía de La Paz encuentre terrenos para construir viviendas sociales, precisó el vicetitular.

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