Más de 1.500 refugiados ya han abandonado el campo de refugiados de Al-Hawl en Siria, pero las más de 70.000 personas que permanecen en el campamento necesitan asistencia y protección inmediatas, dijo el jueves el enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, el asesor humanitario Najat Rochdi.

«Las Naciones Unidas reciben con agrado las noticias de que unos 1.000 sirios y 526 nacionales de terceros países han abandonado el campamento de Al Hawl en el noreste de Siria. Pero las personas que permanecen desplazadas en el campamento de Al Hawl también necesitan protección y asistencia urgentes, y se requiere una solución duradera”, dijo Rochdi.

Señaló que la mayoría, o el 91 por ciento, de las 72.000 personas que permanecen en el campamento son mujeres y niños.

Rochdi pidió que se protejan los derechos humanos de todos los niños en Al-Hawl, incluidos aquellos asociados con grupos terroristas, de conformidad con el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos.

«Estos niños son víctimas, y deben ser tratados ante todo como tales», dijo.

Rochdi también pidió a los países con influencia en el conflicto sirio que faciliten la entrega de ayuda humanitaria al campo de refugiados de Al-Rukban (controlado por los extremistas apoyados por los EE.UU.), donde unos 29.000  personas tienen una necesidad crítica de asistencia alimentaria.

La guerra civil siria ha resultado en más de 5.6 millones de refugiados y más de 6 millones de personas desplazadas internamente desde el 2011.

Las fuerzas gubernamentales, encabezadas por el presidente Bashar Assad, han recuperado el control de la mayoría de los territorios del país, por lo que ahora el país se centra en crear condiciones favorables para la repatriación de los refugiados.

Moscú ayuda a Damasco en este proceso proporcionando ayuda humanitaria y actuando como garante del alto el fuego.

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