Las autoridades españolas rescataron hoy a 145 personas de origen magrebí que intentaban llegar a las costas del sur del país en dos embarcaciones precarias, informó Salvamento Marítimo.

Buques del ente público encargado de la seguridad marítima socorrieron a los migrantes -entre cuatro mujeres y cuatro niños- cuando viajaban a bordo de dos pateras (barcazas rudimentarias) en aguas del estrecho de Gibraltar, que separa Europa de África.

Los auxiliados, en aparente buen estado de salud, fueron trasladados por los guardacostas de Salvamento al sureño puerto de Algeciras, en Andalucía, la comunidad autónoma (región) de esta nación ibérica más castigada por la inmigración irregular.

Según el más reciente balance difundido por el Gobierno, un total de 10 mil 475 indocumentados llegaron a España por mar entre el 1 de enero y el 30 de junio, un 27,4 por ciento menos respecto al mismo período de 2018, cuando se contabilizaron 14 mil 426.

En lo que va de año, al menos 202 murieron o desaparecieron en la llamada ruta occidental del mar Mediterráneo en su intento por alcanzar las costas del país, señaló por su parte la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Con la entrada de 65 mil 325 personas, España se convirtió en 2018 en la primera vía de acceso de migrantes y refugiados a la Unión Europea, por delante de Grecia e Italia, recordó la OIM.

Medio millar de personas se manifestaron la víspera en Barcelona, capital de la norteña región de Cataluña, en contra de la ‘criminalización y persecución’ de las organizaciones no gubernamentales (ONG) que salvan vidas en el Mediterráneo.

El coordinador de operaciones de la ONG Open Arms, Gerard Canals, explicó que la protesta fue convocada para denunciar las trabas que los países europeos ponen a los barcos de salvamento humanitario.

‘Nos están atacando por medios de comunicación, por vía judicial y por vía administrativa’, criticó Canals, quien reprochó que el Gobierno español acogiera hace un año el barco Aquarius y ahora amenaza con una multa de hasta 901 mil euros.

Aludió al escrito dirigido por la Dirección de la Marina Mercante a Open Arms, en el cual advierte a la organización de que puede ser multada con hasta 900 mil euros por ‘retomar rescates’ de inmigrantes en el mar.

Migrar es un derecho, socorrer es un deber y la omisión de socorro es un delito, reivindicó en un manifiesto la ONG catalana.

Durante la protesta pacífica se escucharon proclamas como No más muertos en el Mediterráneo; Unión Europea, racista y asesina; o Ninguna persona es ilegal.

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