La iniciativa propuesta por Londres de una coalición marítima en el Estrecho de Ormuz pone nervioso no solo a Teherán, sino también a Europa. ¿Pueden París, Berlín y Bruselas elaborar una alternativa diplomática al plan más agresivo de Gran Bretaña y los Estados Unidos?

¿Podrá Francia encontrar un punto medio en esta situación, dado el deseo de Emmanuel Macron de establecer canales de comunicación con Teherán y elevar su calificación por medio de la política exterior después de la crisis de seis meses  a causa de los «chalecos amarillos»?

El ex embajador de Francia en Irán, Francois Nicoullaud, en una entrevista con Sputnik, argumenta que esto no será fácil para los europeos:

«Nosotros, los franceses, no queremos disociarnos de los británicos, pero creemos que los mismos británicos están atrapados», dijo.

Sputnik también ha discutido este tema con el Dr. Emmanuel Dupuy, presidente del Instituto de Estudios Europeos de Perspectiva y Seguridad, y Thierry Coville, investigador del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS) con sede en París.

“Irán percibirá el despliegue de las fuerzas europeas en el Golfo Pérsico como la cooperación de Europa con Estados Unidos para reanudar la presión máxima sobre Irán. Esto no beneficiará a la diplomacia europea, que está haciendo esfuerzos para mantener la participación de Irán en el JCPOA. Se están haciendo declaraciones, pero me sorprendería si Europa se comprometiera a llevar a cabo esta iniciativa”, dijo Thierry Coville, compartiendo su opinión.

Intentos de Francia para restaurar la paz

¿Cuál es la posición de Francia? Parece que Emmanuel Macron quiere salir ileso. Él está tratando de establecer contacto directo con el presidente iraní Hassan Rouhani. Sin embargo, las decisiones inviables (incluido el sistema de pago INSTEX) que Francia propuso después de la terminación del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) por Donald Trump, no generan entusiasmo en Teherán. Emmanuel Dupuy enfatiza que Francia está en una situación difícil aquí:

“Parece que Francia es como un equilibrista. Por un lado, el presidente Macron reitera incansablemente que tiene la intención de actuar como mediador. En apoyo de sus intenciones, ha enviado dos veces a su nuevo asesor diplomático Emmanuel Bonne a Teherán. Recientemente, recibió al viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, en los Campos Elíseos, quien entregó un mensaje a Macron del presidente Rouhani. Al mismo tiempo, parece que Francia quiere actuar solo sin la participación de sus socios europeos. Esto significa que la oferta de mediación europea llegó demasiado temprano o demasiado tarde, en un momento en que los estadounidenses se llevan a los británicos con ellos”.

Según todos los informes, la situación en el Estrecho de Ormuz dependerá de la alineación interna de las fuerzas en los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que está surgiendo de la crisis de seis meses del movimiento de los «chalecos amarillos». En los Campos Elíseos, les gustaría fortalecer aún más la posición de Emmanuel Macron en el ámbito internacional. Fue con este propósito que sus viajes a Belgrado y Túnez se organizaron antes de la 45ª cumbre del G7, que se celebrará en Biarritz del 24 al 26 de agosto.

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