El duro Brexit, que implica la secesión del Reino Unido de la Unión Europea sin un acuerdo bilateral, conlleva una serie de consecuencias extremadamente negativas para el reino, que podrían conducir a un «colapso catastrófico de la infraestructura nacional».

Esto fue informado por The Times, citando documentos del Gabinete de Ministros británico que se pusieron a disposición del editor.

Por lo tanto, bajo el duro escenario, las autoridades del país esperan una escasez de alimentos, medicinas y combustible, y los impuestos a las importaciones de gasolina implicarán el cierre de dos refinerías de petróleo, despidiendo a 2.000 trabajadores.

Además, alrededor del 85 por ciento de las compañías de transporte que transportan mercancías a través del canal inglés pueden no estar listas para pasar por la aduana francesa, y las colas en el punto de control tendrán que durar hasta 2.5 días. La frontera aparecerá en Irlanda, lo que requiere costos adicionales para su disposición.

Además, el país está esperando interrupciones en los puertos. Según las previsiones de las autoridades, la situación se prolongará durante unos tres meses, después de lo cual el volumen de tráfico de carga comenzará a alcanzar el 50-70 por ciento de la corriente.

Es de destacar que el gobierno británico ve los problemas anteriores precisamente como las consecuencias inevitables, y no como el peor de los casos.

En este sentido, las autoridades ya han preparado un plan llamado «Yellowhammer» e incluye un conjunto de medidas por las cuales las autoridades del país esperan salvar a Gran Bretaña del «colapso catastrófico de la infraestructura nacional».

Fuente

Etiquetas: ; ;