Li Daokui

Con el 70 aniversario de la fundación de la República Popular de China que se acerca el 1 de octubre, es imperativo que hagamos un balance del desarrollo económico de China en las últimas siete décadas desde la perspectiva de un economista.

Cuando miramos hacia atrás en los últimos 70 años, hubo similitudes y diferencias entre las políticas económicas antes y después de 1979 cuando se adoptó la política de reforma y apertura.

1949-1979: lecciones aprendidas

Primero, las inversiones en salud pública y educación primaria son extremadamente importantes ya que proporcionan una base sólida para un rápido desarrollo económico.

En segundo lugar, la innovación independiente es absolutamente viable, pero la clave de su éxito radica en la mentalidad abierta y el aprendizaje, así como en reclutar y dar pleno juego al talento.

Lo anterior son experiencias exitosas obtenidas de lo que China hizo bien, pero también se aprendieron lecciones de los errores.

Por ejemplo, con el gobierno como la principal fuerza que impulsa el desarrollo económico y el papel del mercado que se deja de lado, la tasa y la calidad del crecimiento económico no habían alcanzado los objetivos esperados.

Además, los incentivos económicos no reflejaban los requisitos del crecimiento económico. Los encargados de formular políticas no habían otorgado suficiente importancia a la construcción económica, lo que tuvo consecuencias nefastas.

Además, los mecanismos de toma de decisiones sobre centralizados para las principales políticas, especialmente las económicas, descuidaron las voces de las bases. Esta puede ser la lección más importante aprendida del período 1949-1979.

1979-2019: Inspiraciones

El milagro de China en los últimos 40 años, en gran medida, es el resultado de la política de reforma y apertura del país.

Gracias a una gran cantidad de incentivos desde 1978, las condiciones se han vuelto más maduras para apoyar la economía de mercado e imponer políticas preferenciales a las nuevas empresas. Y la rápida transferencia de los derechos de uso de la tierra es inseparable en el crecimiento económico de China. Esta es la clave del milagro de China en los últimos 40 años.

Sin embargo, el crecimiento económico no es posible sin profundizar las reformas en los servicios financieros. Por lo tanto, las reformas de alta velocidad de China en los servicios financieros están respaldadas por sus políticas financieras altamente prudentes y las inversiones en los mercados financieros.

Además, la apertura brinda a China más oportunidades para aprender de otras economías, y su propósito no es solo expandir el comercio internacional, sino también aprender de otros.

Por último, pero no menos importante, el control macroeconómico es esencial y debe llevarse a cabo de manera coherente, prudente y activa.

Tres décadas por venir: visiones y desafíos

China tiene la confianza para sostener el crecimiento económico en los próximos 30 años, convertirse en la economía más grande del mundo para el 2035 y realizar el sueño chino de rejuvenecimiento nacional para el 2049.

Sin embargo, los siguientes desafíos deben tomarse en serio:

Para empezar, la mejora industrial de China y el crecimiento económico necesitan ímpetu.

Se deben poner más esfuerzos en innovación y actualización tecnológica. En este sentido, Shenzhen está a la vanguardia de China y ha establecido un punto de referencia en los mecanismos institucionales relevantes.

Aparte de eso, China debe explorar más para expandir su clase media, que es un requisito previo para un crecimiento económico saludable y sostenible.

La reforma institucional es otro tema que no puede ser descuidado. Una combinación del mercado y el gobierno es una característica de la economía china. Esto significa que la economía estatal es un componente importante del sistema económico de China.

Pero la realización de la economía estatal no debe limitarse solo a las empresas estatales, sino que China puede diversificar la forma de su economía estatal.

El gobierno también puede desempeñar un mejor papel en asuntos relacionados con los derechos de uso de la tierra, en los que Shenzhen y la nueva área de Xiong’an deberían tomar la iniciativa en la exploración de soluciones. Las responsabilidades sociales del gobierno en áreas como la jubilación, las pensiones, la atención médica y la educación primaria también son esenciales.

Cómo China puede desempeñar mejor su papel en los asuntos internacionales es otro desafío al que se enfrenta el país. En este sentido, los jóvenes deben aumentar su conciencia y asumir la capacidad de participar en los asuntos del país.

En resumen, solo revisando las lecciones aprendidas en los últimos 70 años, China puede posicionarse como un país importante responsable en los próximos 30 años.

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