De la mano de una gran líder, el candidato Alberto Fernández avanza hoy con pasos firmes hacia unas elecciones que, después de muchos años en la política, lo convertirían en el presidente de los argentinos.

Pupilo fiel de Néstor Kirchner, junto a la principal figura de la oposición, la exmandataria Cristina Fernández, quien lo acompaña en esta batalla por llegar a la Casa Rosada como candidata a vicepresidenta, lucha por poner a Argentina de pie, por un país federal, con justicia social e igualdad.

‘En un mundo tan egoísta y tan narcisista, que ella (Cristina) dé un paso al costado y me acompañe, la verdad yo sólo tengo gratitud y reconocimiento. Fue una idea de ella, de la que yo mismo dudé y estuve tres días pidiéndole que recapacite. Parece que ella lo vio mejor que nadie’, dijo.

‘Todos y todas’, son las palabras que más reafirma desde que comenzó hace unos meses atrás este camino que pudiera llevarlo al mayor puesto político de Argentina en primera vuelta, a juzgar por los resultados de las primarias de agosto pasado y las encuestas, siguiendo los postulados de Juan Domingo Perón, de Néstor (Kirchner) y de Cristina (Fernández).

Nacido en abril de 1959, comenzó su carrera política como superintendente de seguros de la Nación, durante el gobierno de Carlos Menem (1989-1999), luego fue legislador de la ciudad hasta convertirse en el jefe de Gabinete de Kirchner durante todo su mandato (2003-2007) y durante el primer año de quien ahora lo acompaña en esta carrera electoral.

Desde su amada profesión, la de abogado, Alberto Fernández cree y defiende la justicia social y en ese rol se le ha visto dar por años clases de derecho penal y civil en la Universidad de Buenos Aires, nunca lo ha dejado de hacer, incluso en estos agitados días de campaña donde se le ve constantemente de una provincia a otra, dando discursos y entrevistas.

Hoy sueña con levantar a Argentina de la convulsa situación que atraviesa, en crisis y recesión, y subraya en cada discurso que, de ganar la presidencia, esta nación austral será dirigida por un presidente, 24 gobernadores y un país que construirán entre todos a partir del 10 de diciembre.

Junto a Cristina y por separados, ambos trabajan duro y lograron reclutar a más de 16 fuerzas políticas, buscando cerrar la marcada grieta que por años se ha respirado en este país, trabajando desde las diferencias y en unidad.

Un ejemplo de esto es que se han sumado a su proyecto figuras que se habían alejado del kirchnerismo, como se le conoce aquí a ese brazo político representado en las figuras de Néstor y Cristina, entre ellos Sergio Massa, del Frente Renovador.

Con propuestas concretas para sacar del pantano a la economía y el viento a su favor, el candidato del Frente de Todos se muestra duro con el actual Gobierno y ha dejado su posición clara al respecto a la vez que llama a poner de pie al país.

El camino no será fácil, él mismo asegura estar consciente de las condiciones de la Argentina de hoy. Tras señalar que el daño ‘es inconmensurable’, apuesta por recuperar el mercado interno y movilizar las exportaciones, recomponer la industria y trabaja ya en un plan contra el hambre.

‘Estamos ante un nuevo desafío’ y es cierto, será difícil, pero tengo mucha confianza, dijo en días recientes en un acto donde llamó a levantarse una vez más, entre todos, para lograr ‘la Argentina que nos merecemos’.

Somos gente que toda su vida se dedicó a la política, no somos improvisados, subraya Fernández, quien abre hoy la esperanza para esa anhelada Argentina con la que sueña, donde quepan todos y todas, por la que peleará en las urnas el venidero 27 de octubre.

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