La ayuda de Rusia a China para crear un sistema de advertencia de ataque con misiles afectará las relaciones de Beijing con Estados Unidos, en lugar de las relaciones ruso-estadounidenses, escribió Andrei Baklitsky, experto del Centro de Estudios Políticos de Rusia-PIR, en un artículo para RBC. Este sistema no era una prioridad para China, pero el deterioro general de las relaciones entre Pekín y Washington y el colapso del sistema de control de armas han aumentado el interés de China en las fuerzas estratégicas, señala. El desfile militar de octubre que marcó el 70° aniversario de la República Popular de China por primera vez presentó el misil balístico intercontinental Dongfeng-41 y el Dongfeng-17, un vehículo de refuerzo de misiles balísticos y planeador hipersónico.

La participación de Rusia en el desarrollo del sistema de advertencia de ataques con misiles de China es un ejemplo de cómo se están desarrollando dos tendencias a largo plazo en las relaciones bilaterales. Por un lado, China se ha convertido en un importante comprador de armas rusas, y por otro lado, Beijing y Moscú han estado cooperando activamente en la esfera militar. El desarrollo de este sistema combina estas dos tendencias y demuestra un nuevo nivel de confianza, pero aún no una alianza militar formal. El siguiente paso podría ser integrar los sistemas de advertencia de ataque de misiles de ambos países e intercambiar información sobre el lanzamiento de misiles por parte de terceros países, dice el experto. Rusia y China ahora practican esta cooperación en el marco de comandos anuales simulados por computadora y ejercicios de personal dedicados a la defensa antimisiles.

Es difícil imaginar una situación en la que el sistema, que está en desarrollo en este momento, pueda representar una amenaza para Rusia. Es lógico pensar que el nuevo sistema se dirigirá principalmente contra los Estados Unidos. Sin embargo, en el peor de los casos para los lazos ruso-chinos, este sistema no tendrá un papel clave. La proximidad de los dos países implica que, en caso de acciones militares, los misiles de alcance más corto e intermedio serán los primeros en ser utilizados, en lugar de los misiles balísticos intercontinentales, que este sistema detecta.

Mientras tanto, se espera que la nueva tendencia afecte significativamente las relaciones chino-estadounidenses: Washington tendrá que tener en cuenta los nuevos enfoques de Beijing con respecto a las armas nucleares. La creación del sistema de advertencia de ataque con misiles podría alentar a Beijing a comenzar a desarrollar su propio sistema nacional de defensa antimisiles, lo que aceleraría una carrera armamentista entre China y Estados Unidos.

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