El decadente espectáculo del traspaso de mando en Estados Unidos

La inauguración de la temporada del “programa de cambio de régimen” de Joe y Kammy no podría ser otra cosa que una sala llena de espejos que reflejan la «élite política» estadounidense.

 

El decadente espectáculo del traspaso de mando en Estados Unidos

 

Durante la década de 2000, me encontré cara a cara con la Zona Verde de Bagdad varias veces. Me quedé y trabajé en la volátil y peligrosa Zona Roja, como pueden leer en mi libro escrito en 2007.

Entonces pensamos que el retroceso imperial sería inevitable.

Pero aún así, nunca imaginamos una repetición tan gráfica: una Zona Verde replica integral en el corazón de la capital imperial; con muros, alambre de púas, puntos de control y, guardias fuertemente armados.

Este paisaje es todavía más significativo porque pone fin a un ciclo geopolítico, el fin del “nuevo orden mundial” cuando el imperio comenzó a bombardear a Irak hace ya 30 años: la Tormenta en el Desierto se lanzó el 17 de enero de 1991.

La Zona Azul está ahora «protegida» con un despliegue masivo de tropas: hay más de 26.000, soldados en el Capitolio y alrededores, mucho más que Afganistán e Irak juntos. Las Guerras Forever, han vuelto al punto de partida.

Tal como a un iraquí común no se le permitió ingresar a la Zona Verde, a un estadounidense común no se le permite ingresar a la Zona Azul.

Y al igual que la Zona Verde de Irak, los que están dentro de la Zona Azul son vistos por la mitad de la población como una fuerza de ocupación.

Sólo la sátira es capaz de hacer justicia poética. Así que bienvenido al presidente más popular de la historia, sólo que Joe asumirá el mando temeroso de su propia Guardia Pretoriana. El Sur Global ha visto este espeluznante espectáculo muchas veces antes. Pero, nunca lo hemos visto como una superproducción hollywoodense, filmada en la mecca de occidente .

En caso de duda, culpemos a China

Mientras tanto, atrapada dentro de la Zona Azul, la Casa Blanca ha estado reuniendo una lista interminable de “logros” .

Multitudes se volverán locas cuando se terminen los espantosos desastres de la política exterior de Trump, una cortesía del psicópata estadounidense Mike Pompeo que se ha empeñado en desacreditar la diplomacia oficial.

Sin embargo, se debe prestar mucha atención a un elemento clave: «La colosal reconstrucción de las fuerzas armadas» definida así según los medios dominantes.

Esto es lo que jugará un papel clave más allá del 20 de enero. Por más de una razón el General Flynn ha estado extremadamente ocupado mostrando “las evidencias ” que los militares están “comprometidos ” con el nuevo Holograma en Jefe.

Y luego está el drama interminable del 3 de noviembre. La culpa debe repartirse debidamente. La detención de los «terroristas domésticos», no es suficiente. Con rapidez veremos cómo “ la interferencia extranjera” será imprescindible.

Ya hemos escuchado al Director de Inteligencia Nacional (DNI) John Ratcliffe, afirmando rotundamente que «la República Popular de China trató de influir en las elecciones de 2020».

Ratcliffe se refería a un informe enviado al Congreso el 7 de enero por el “defensor del pueblo”, Barry Zulauf.

Toda esta charada se vuelve totalmente loca cuando se lee el documento, Zulauf acusa nada menos que por los altos mandos de la CÍA, por esconder los datos de la intervención extranjera.

El alto funcionario afirma que los analistas utilizaron estándares diferentes. Rusia, por supuesto, es culpable desde el principio. Pero, China tiene el beneficio de la duda.

Atento Langley, tenemos un problema.

Para Pompeus Minimus (exjefe de la CIA, mentimos, engañamos, robamos) el Partido Comunista de China es el mayor mal de la historia . Entonces, ¿Cómo no iba interferir en las elecciones?

Al mismo tiempo, para la facción del Deep State (Demócrata) Rusia es perpetuamente culpable de … lo que sea.

Esta grieta dentro de las cloacas estadounidenses – ahora“llena de espejos”- reverbera deliciosamente sobre la Zona Azul / Zona Roja.

No hace falta agregar que, tanto en el informe del “defensor del pueblo” como en la carta de Ratcliffe, no hay absolutamente ninguna evidencia sólida de “la interferencia china”.

En cuanto a Rusia, una vez más, sólo se trata de una falsa acusación . La facción demócrata del “estado profundo” todavía está ocupado tratando de encontrar alguna prueba que culpe a Moscú (la última táctica se centra en una joven que pudo haber robado la computadora portátil de “la Pelosi” para supuestamente venderla a la inteligencia rusa).

Todo el Sur Global, incluida la Zona Verde de Bagdad, no ha tenido un mejor espectáculo del cual reírse ¿Se venden plátanos en la Zona Azul?

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