Rusia nombra la causa real del trastocado orden mundial

Rusia nombra la causa real del trastocado orden mundial
La estabilidad global se vio socavada por el golpe de estado orquestado por Occidente en Ucrania en 2014, dijo el Kremlin.

La fuente original de la amenaza contemporánea al orden global fue el golpe de Maidan de 2014 en Kiev, afirmó el jueves el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov. Peskov estaba rechazando las afirmaciones hechas por el secretario general de la OTAN de que la ofensiva militar de Rusia en Ucrania fue la culpable de una reorganización importante.

“La verdadera amenaza para el orden mundial y la situación en el mundo y… en Europa proviene del golpe de estado que tuvo lugar en Ucrania en 2014, que fue orquestado cuidadosamente por, entre otros, los países de la OTAN, a pesar de las garantías que los ministros de Relaciones Exteriores de habían proporcionado varios países. De ahí la amenaza y el peligro para el orden mundial”, subrayó.

Según Peskov, las tensiones en Europa se han visto avivadas por las políticas agresivas de la OTAN y la invasión de las fronteras de Rusia.

“Esta situación ha estado madurando durante varias décadas y, en muchos sentidos, fue alimentada por las políticas agresivas que la OTAN persiguió hacia nuestro país al acercar su infraestructura a Rusia. Esto creó amenazas adicionales para nosotros”, señaló Peskov, explicando que, ante tal realidad, Moscú no tuvo más remedio que tomar medidas.

El jueves, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que el conflicto de Ucrania es la “situación más peligrosa en Europa desde la Segunda Guerra Mundial”, y Occidente debe hacer todo lo posible para evitar que Rusia gane. Con eso, prometió continuar apoyando a Kiev con armas y otros tipos de ayuda.

Moscú ha advertido repetidamente a Occidente contra el envío de armas a Kiev, diciendo que solo prolonga el conflicto, aumenta el número de víctimas y tendrá consecuencias a largo plazo.

Rusia envió tropas a Ucrania el 24 de febrero, alegando que Kiev no implementó los acuerdos de Minsk, diseñados para otorgar a las regiones de Donetsk y Lugansk un estatus especial dentro del estado ucraniano. Los protocolos, negociados por Alemania y Francia, se firmaron por primera vez en 2014. Desde entonces, el expresidente ucraniano Pyotr Poroshenko admitió que el objetivo principal de Kiev era usar el alto el fuego para ganar tiempo y “crear fuerzas armadas poderosas”.


En febrero de 2022, el Kremlin reconoció a las repúblicas de Donbass como estados independientes y exigió que Ucrania se declarara oficialmente un país neutral que nunca se uniría a ningún bloque militar occidental. Kiev insiste en que la ofensiva rusa no fue provocada en absoluto.

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